Desmanicomialización
Alternativa
Socialista entrevistó a Alberto Sava*
fundador del Frente de Artista del Borda
sobre la problematica de la desmanicomialización
en la Ciudad de Buenos Aires.
¿Cómo
está el sistema de salud mental hoy?
En principio, los manicomios como lugar
de salud no son tales. En general los manicomios,
quizás en algún momento de
su nacimiento, hace 200 años atrás
la tuvieron. Hoy no la tienen. Bajo ningún
punto de vista, ni medico, ni psicológico,
ni humano… siempre digo que los manicomios
son un cachetazo a la dignidad humana. En
realidad los pacientes son abandonados,
excluidos, maltratados física y psíquicamente.
Se parece mucho a un campo de concentración,
una estructura muy vertical, muy fascistas
por momentos, donde las personas no tiene
posibilidad de producir ningún cambio
ni para él ni para los demás.
Está considerado que más de
15 días una personas no tiene porque
estar internada. Se considera a la enfermedad
mental una enfermedad de pie, no de cama.
Con cooperativas de trabajo, con los pacientes
viviendo en departamentos, grupos de 2 o
3 en caso que no tenga una contención
familiar. O sea, el problema de la salud
mental en todas las épocas, y creo
que ahora se ve acentuado, está pensado
desde una mirada médica, con estructura
e ideología médica, donde
el paciente está expuesto a una política
no social, no comunitaria sino solamente
que la locura la cura la medicina o los
medicamentos.
¿Qué opinas de la
política hacia el sector?
Con respecto a la política actual,
creo que acentúa mucho más
esta mirada médica. Primero porque
el plan de Macri, es un plan trampa (…)
A él le interesa mucho toda esa zona
de terrenos bacantes. No es nuevo. Gente
de Macri ya integraba la Corporación
del Sur, hace algunos años atrás,
por decreto, se había considerado
zona bacante a todo ese terreno del Borda,
el Moyano, los talleres protegidos, la cárcel
de Caseros, del Muñiz, la estación
Buenos Aires, porque querían hacer
un gran negocio inmobiliario. La Corporación
del Sur es una empresa que existe todavía
como tal, mixta de capital privado y público
y entonces toda esa zona se la consideró
vacante para que el estado pudiera expropiarse
el terreno.
Macri saca a relucir un plan de salud mental,
tomando un poco el imaginario social que
está a favor de la desmanico-mialización,
pero lo que propone son 10 manicomios más,
pequeños, con tecnología de
punta, con cámaras de seguridad y
donde habría vidrios polarizados
con alta seguridad. O sea, lo que hace es
aggiornar el manicomio, no está virando
justamente a esa mirada comunitaria social.
Al mismo tiempo habla de crear casas de
medio camino, cuando está demostrado
que las casas de medio camino son un fracaso
porque al albergar 20 o 25 personas se convierten
en pequeños manicomios.
Ahora los gremios con el misnistro de salud
sacaron un acta donde dicen que no se va
cerrar los manicomios, pero siguen proponiendo
las otras pautas: que se va a avanzar con
la creación de estos pequeños
manicomios.
El FAB está de acuerdo que hay que
cerrar los manicomios porque no es un lugar
de salud, ético ni digno. Lo que
pasa es que la desmanicomializacion es un
proceso largo que lleva muchos años,
donde nosotros decimos que ese lugar se
tiene que seguir reservando a la salud pública,
tiene que convertirse en un hospital general
y que el estado debe reemplazar el sistema
de salud mental actual que está basado
básicamente en el encierro, la exclusión
y la violación de los derechos humanos
por un dispositivo más humano, comunitario
que está tácticamente en la
prevención, atención e internaciones
cortas en hospitales generales, con los
pacientes viviendo con las familias en caso
que los puedan sostener o sino en departamentos
con grupos de 2 o 3 personas. Una atención
ambulatoria que significa que los médicos
y técnicos van hacia los pacientes
y éstos hasta donde están
los profesionales. Con cooperativas laborales.
En síntesis, podríamos
decir que una política de desmanicomializacion
tiene que ir a la inclusión social
y la política de Macri va en otro
sentido...
Esta política va al encierro, con
tecnología de punta, pero la tecnología
no suplanta lo humano. Esa política
se ve en los cierres de los centro culturales,
el cierre de ciertos proyectos sociales
comunitarios, la falta de presupuesto a
ciertas actividades comunitarias. Yo creo
que es una política al mejor estilo
menemista, como Reggan en EEUU o Tatcher
en Inglatrerra, va más a eso, una
política neoliberal donde van a priorizar
todo lo privado.
Un manicomio es peor que una cárcel,
porque en ellas vos cumplís una condena
y salís, en el manicomio entrás
y no sabés cuando te vas. ¿Cuantos
compañeros murieron o siguen allí?.
No tiene razón de ser. Desde donde
se mire.
¿Qué plantea el Frente
de Artistas del Borda?
La lucha del FAB es esto, es un proyecto
horizontal donde creemos que el arte puede
ayudar a esos procesos de desmani-comialización.
Trotsky dijo alguna vez que si bien el arte
no puede hacer la revolución, puede
ayudar a la revolución, nosotros
creemos que el FAB puede ayudar a revolucionar
las estructuras manicomiales. Que es un
reflejo de un sistema social, el manicomio
responde a una estructura política,
neoliberal, capitalista. Nosotros intentamos
crear espacios de reflexión, organización
y conciencia social, entre todos los que
estamos en el frente y eso tiene una repercusión
dentro del hospital y afuera también.
Justamente la idea del libro era eso, la
idea del festival es eso. El FAB a creado
talleres. Los talleres se van abriendo a
medida que los talleristas, que son los
pacientes, los van exigiendo. Los coordinadores
son artistas, no profesionales porque si
nosotros queremos hacer un proceso de desmanico-mialización.
Con el arte, el único que tiene todo
el ABC de la formación del artista
teórico y práctico, desde
el proceso creador hasta llegar a una producción
para luego mostrarla, es el artista.
Hacemos asambleas cada 15 días donde
resolvemos todos los pacientes, colaboradores
y coordinadores que hacer con las actividades
del frente, donde presentarnos, si hay que
cobrar o no cobrar, si hay que ir a la marcha
o no ir, o sea, todo se discute y se resuelve.
Esto le dio al frente un proyecto de desiciones
horizontales, hay un equipo de coordinación
que se elige anualmente en asambleas. Ese
equipo no puede resolver nada por sí
sólo, sino que lo único que
hace es llevar a cabo lo que la asamblea
resuelve. Intentamos hacer lo opuesto a
lo que es una institución manicomial.
Intentamos socializar el poder, las actividades,
lograr el protagonismo en distintos momentos
del Frente de Artistas. No importa si es
paciente o no lo es.
|