| Por
la Segunda Independencia
Al
cumplirse 198 años desde que cortamos
las cadenas del imperio español el
25 de Mayo de 1810, argentinos y latinoamericanos
tenemos el mismo desafío que hace
dos siglos tuvieron los patriotas: unirnos
y luchar por indepen-dizarnos del imperialismo,
dejando de ser una colonia, en la actualidad,
de los yanquis.
Pueblos hermanos vienen dando pasos adelante.
Los venezolanos ya habían logrado
nacionalizaciones: la petrolera PDVSA, la
electricidad y varias cementeras. Ahora
fue la lucha obrera la que hizo que Hugo
Chávez reestatizara SIDOR, una de
las siderúrgicas más grandes
del mundo.
Y hay otro gran ejemplo, Bolivia. Primero
nacionalizó la mina de estaño
Huammi y la empresa de fundición
Vinto. Ahora Evo Morales dio un nuevo paso:
como expresión del reclamo de un
pueblo que lleva décadas exigiendo
el fin de la expoliación de sus recursos
naturales, nacionalizó la Empresa
Nacional de Telecomunicaciones (filial de
la italiana Telecom) y completó la
recuperación de los hidrocarburos
iniciada en el 2006, con la compra de la
mayoría accionaria de la empresa
Andina (Repsol-YPF), la nacionalización
de la productora de crudo y gas Chaco, (British
Petroleum); la operadora de ductos Transredes
(Ashmore-Shell) y la Compañía
Logística de Hidrocarburos Boliviana
(CLHD), de capitales peruanos y alemanes.
En nuestro país Menem alentó
la destrucción de las empresas estatales
para privatizarlas y “entrar al primer
mundo”. No fue así. Las empresas
privadas brindan caros y pésimos
servicios. Telefónica, Telecom, TBA
y las concesionarias del ferrocarril, la
petrolera Repsol-YPF y otras privadas resultaron
un fraude.
Las multinacionales se llevan nuestros recursos
por migajas. En el terreno de la energía,
ponen al país en emergencia, situación
que se agravará cuando se acabe el
petróleo como producto de no haber
continuado con la localización de
nuevos yacimientos. En los ferrocarriles
viajamos como ganado y se repiten los accidentes.
¡El criterio de la ganancia para las
multinacionales se enfrenta de lleno con
los intereses de la población y el
país!
Duhalde, De la Rúa y los Kirchner
no tomaron medidas de fondo contra el poder
de los pulpos multinacionales. Particularmente
Néstor y Cristina, que cada tanto
despotrican contra las empresas privadas,
concesionaron el petróleo en la Patagonia
por cuarenta años, son los que les
brindan subsidios millonarios y ganancias
siderales, como con el curro del tren bala,
les permiten actos de corrupción
y aumentos tarifarios con servicios deficientes.
La llamada “argentinización”
de algunas empresas de servicios públicos
en la que los Kirchner fomentan el ingreso
de capitales públicos y privados
nacionales no tiene nada que ver con la
reestatización que se necesita. Por
un lado es un salvavidas para las empresas
hundidas por las multinacionales y por otro,
es el otorgamiento de un gran negocio para
las patronales locales amigas del gobierno
que invierten la perspectiva de beneficiarse
con subsidios del estado.
De cara al 25 de Mayo y a dos años
del Bicentenario, tenemos el desafío
de luchar por volver a liberarnos económica
y políticamente del imperialismo.
Nos tenemos que movilizar continentalmente
por la nacionalización bajo control
de los trabajadores y usuarios de las grandes
empresas monopólicas nacionales y
extranjeras y los bancos, por la nacionalización
del comercio exterior, la defensa del monopolio
estatal en todas las fases de la producción
y comercialización del petróleo
y demás recursos energéticos,
por la reestatización del ferrocarril
y Aerolíneas Argentinas, por el no
pago de la deuda externa y la ruptura con
el FMI.
Este camino sólo puede transitarse
con la más amplia unidad de todos
los sectores que sigan levantando la necesidad
de volver a independizarnos. El 25 de Mayo,
tenemos que encontrarnos por la liberación
nacional y la Segunda Independencia.
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