| Obama
se clasificó en las internas
Luego
de realizadas las internas demócratas
en los estados de Montana y Dakota del Sur
donde se repartieron los 47 delegados con
un triunfo cada uno y habiendo llegado a
la suma de 2109 (nueve menos que los 2118
necesarios) Obama es reconocido por todo
el partido demócrata como el candidato
que enfrentará en noviembre al republicano
John McCain, seguidor de la política
de Bush, falta que la otra candidata Hillary
Clinton acepta definitivamente la derrota
y , como parece vislumbrarse, se postule
como vice para integrar la fórmula
demócrata y así potenciar
sus posibilidades.
De confirmarse esta fórmula tendría
dos aspectos salientes en relación
a anteriores elecciones, primero que es
encabezada por un negro como candidato a
presidente con reales posibilidades de ganar
y acompañado por una mujer como vicepresidente
que hasta ahora nunca hubo.
Independientemente de estos rasgos que expresa
la política norteamericana, novedosos
quizás, que tengan alguna diferencia
en el tratamiento de la política
sobre Irak, Irán o América
Latina, que los demócratas con Obama
quieran aparecer ante el mundo como los
opuestos a Bush, con otra propuesta para
la economía, salvar a miles personas
atrapadas en los remates de las hipotecas
subprime o familiares latinos de los soldados
en Irak ofreciendo el regreso de las tropas
siguen siendo, ambos tanto Obama como McCain
representantes de los intereses de empresas
multinacionales que llevan adelante el saqueo
en el mundo. Culpables ambos de la agresión
genocida al pueblo de Irak para controlar
el petróleo, del sufrimiento del
pueblo Palestino invadido y expoliado por
el Estado de Israel, de la invasión
a Afganistán y del hambre que sufre
un tercio de la humanidad para que EEUU
consuma un tercio de la energía y
de los bienes que produce el resto del mundo.
Blanco o negro el presidente, hombre o mujer
la vicepresidencia, ambos demócratas
o republicanos no son opciones que puedan
expresar cambios en el mundo, seguirán
llevando adelante la política de
saqueo y expoliación a los trabajadores
y pueblos, con agresiones, políticas
de imposición de condiciones desfavorables
que impulsan a través del FMI, Banco
Mundial, OMC y las deudas externas. Ni Obama
ni McCain son la esperanza de los pueblos
de América, sino el nombre a quién
dirigiremos nuestros insultos en los próximos
años de lucha.
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