| Escuelas
sin gas y en estado deplorable
Lejos de cumplir con cualquier promesa,
el gobierno de Macri está haciendo
agua por todos lados. En educación,
sus políticas no sólo generan
bronca y rechazo por lo represivas, sino
también por su ineficiencia para
solucionar cuestiones básicas. La
falta de gas y los problemas edilicios están
haciendo que centenares de chicos sufran
el tremendo frío que hace, sin poder
concentrarse en sus estudios.
EEn
cinco meses y medio de gobierno, lo único
que hizo Macri fue pintar y revocar algunos
edificios que, seguramente, tendrán
que volver a romper para arreglar las tuberías
de gas. Es que ya que se detectaron 110
establecimientos en donde había cortes
de gas. O sea, ¡el 16% de las escuelas
de la Ciudad! Algo denunciado por el ombudsman
porteño ya el 4 de marzo y las soluciones
llegaron sólo a 41 establecimientos…
Lo más grave es que pese a que Macri
aceptó que el 60% de las escuelas
porteñas tiene inconvenientes serios
de infraestructura, dijo que no piensa solucionarlos
hasta el 2009. Lo inconcebible es que en
el primer trimestre del año sólo
se ejecutó el 0,5% del presupuesto
de Educación destinado a construcciones
sobre un total de $ 440 millones. Y cuando
el presupuesto 2008 de Capital es de $ 12.000
millones ¿Por qué no soluciona
Macri este drama entonces? O bien no le
interesa o, lo que es más probable,
espera arreglar con alguna constructora
amiga para hacer el negocio.
Pero no sólo de frío sufren
las escuelas. Siguen existiendo graves problemas
edilicios que no se solucionan: como las
goteras, el hacinamiento y los techos que
se caen. En el sur, las escuelas tienen
de promedio 40 alumnos por grado y las quejas
no son atendidas. En ese sentido, el Joaquín
V. González, un profesorado que no
da a vasto con su población, se mudará
a un edificio que no cumple con las normas
mínimas de seguridad.
Ante esto, centenares de estudiantes han
salido a reclamar haciendo cortes de calle
y sentadas como los Normales 7 y 8, el Lenguas
Vivas, el Liceo 1 o el Comercial 19. Y este
miércoles 4, cerca de 1000 alumnos
de unos 25 colegios protagonizaron una incipiente
rebelión ante estos problemas con
“la marcha de las frazadas”
al Palacio Pizzurno y el gobierno porteño.
Pero el macrismo y el gobierno K hacen oídos
sordos, rogando que pasen el frío
y los reclamos…
Es necesario apoyar desde cada escuela estos
conflictos, convocar a una reunión
unificada, partiendo de las convocatorias
que realizan gremios como Ademys o las resoluciones
del cuerpo de delegados de UTE para que
estén al servicio de unificar a todos
los establecimientos afectados, coordinando
una nueva y masiva acción común.
Reclamando en la emergencia que se instalen
estufas hasta lograr el inicio y conclusión
efectiva de las obras.
Unificando este reclamo de los estudiantes
con el de los docentes por una recomposición
salarial, comprometiendo a los sindicatos
en una lucha por más presupuesto
para educación. La plata está
-en la recaudación creciente de la
Ciudad- para permitir refaccionar y construir
nuevas aulas y edificios, mejorando también
los salarios de los docentes devorados por
la inflación.
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