| Exigimos
el retiro de las tropas argentinas
El
pasado lunes 2 de mayo el MST se concentró
frente a la Cancillería para exigir
el retiro de las tropas argentinas de Haití.
Marcelo Parrilli y Gustavo Giménez
por el MST Nueva Izquierda integraron una
delegación de referentes de distintas
agrupaciones que entregó un petitorio
firmado por diputados, referentes sociales,
políticos, gremiales, estudiantiles
y de derechos humanos, a la Jefa de Gabinete
de la Subsecretaría de Políticas
Latinoamericanas María Cristina Castro.
Se cumplen cuatro años de que las
tropas de nuestro país integran una
verdadera fuerza de ocupación militar,
la MINUSTAH (Misión de Estabilización
de las Naciones Unidas para Haití),
que bajo comando brasilero, con la participación
de tropas uruguayas y chilenas, con la excusa
de constituir una misión de paz de
la ONU, sostienen al corrupto régimen
del presidente René Preval, los enormes
negocios de las multinacionales y reprimen
salvajemente al pueblo haitiano cuando este
se moviliza.
La MINUSTAH ha llevado a cabo represiones
sangrientas, tales como la masacre de 30
personas, incluyendo mujeres y niños,
en Cité Soleil el 22 de diciembre
del 2006. Y más recientemente participó
en la represión a la sublevación
contra el hambre que se produjo en abril
pasado, y donde más de 7 personas
resultaron asesinadas.
La hipocresía de los gobiernos pro
imperialistas a votado distintas ayudas
(totalmente insuficientes) para combatir
el hambre en Haití en la reciente
cumbre de la FAO. En el mismo sentido es
la reciente propuesta de Lula a la presidenta
Cristina Fernández de Kirchner de
enviar un barco cargado con soja.
Lo cierto es que las tropas de la MINUSTAH
no solo le cubren las espaldas a los yanquis
que tuvieron que enviar los 20.000 marines
con que ocupaban Haití a Irak, sino
que avalan un programa económico
que ha destruido la agricultura del país
en favor de las importaciones de alimentos
carísimos y que ha generado 18 zonas
francas, donde las empresas multinacionales
pueden sin pagar impuestos, explotar con
sus maquilas la mano de obra baratísima
local, impidiendo todo desarrollo independiente
y sumiendo al pueblo en la peor de las minerías.
Así mientras se ha destruido el cultivo
del arroz, con lo que el pueblo haitiano
se alimentaba, bajando los aranceles de
importación del 50 al 3% para permitir
ingresar el arroz yanqui subsidiado, que
primero bajo un poco el costo, luego destruyó
el cultivo local y actualmente cuesta el
doble; mientras se destruyó el cultivo
de azúcar que antes se exportaba
y ahora se importa, o las plantaciones de
café o banano al no combatir las
plagas o la cría de cerdos que era
fundamental para la economía agrícola
y alimentaría; una importante parte
de la población rural ha emigrado
a los ciudades, donde se agrupa en grandes
villas miserias, y provee de mano de obra
barata a las trasnacioaneles que se han
instalado. La burguesía local, los
funcionarios de los gobiernos de turno y
ahora del de Preval, son socios menores
de este inmenso saqueo que ha convertido
a Haití en uno de los 20 países
más pobres de la tierra.
Los países que aportan tropas a la
MINUSTAH no solo reprimen sino son partes
de este saqueo, por eso recientemente visitó
el país el hijo del vicepresidente
del Brazil Alencar, que es un magnate de
la industria textil brasilera buscando posibilidades
de jugosas inversiones.
El gobierno de los Kirchner ha tratado de
encubrir todo esto diciendo que nuestras
tropas juegan un rol humanitario y que la
presencia militar latinoamericana impide
que vuelvan las tropas yanquis. No tienen
vergüenza. Más que nunca debemos
exigir con la misma que fuerza que reclamamos
que los ingleses dejen Malvinas, que la
tropas argentinas se retiren inmediatamente
de Haití, que la ONU retire a la
MINUSTAH.
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