| La
UBA respondió con la infantería
y amenaza de sanciones
El miércoles 28-5, el Consejo Superior
de la UBA iba a tratar el tema de la sede
del CBC de Merlo, donde hace 80 días,
los estudiantes vienen cursando en condiciones
infrahumanas, sin luz ni gas, durmiendo
en la sede para garantizar su continuidad
y con la patota del intendente kirchnerista
Otahecé como amenaza permanente.
El lunes 2-6 se iniciaron las inscripciones
para el segundo cuatrimestre del CBC, y
las autoridades de la UBA, a pesar de muchas
promesas, todavía no resolvieron
el lugar en que estos miles de compañeros
van a estudiar. Por orden del rector Hallú,
el Consejo Superior estaba custodiado por
la Guardia de Infantería. Y en vez
de resolver la sede para el CBC del oeste,
Hallú y sus consejeros salieron con
una furiosa campaña contra los estudiantes
de Merlo y la FUBA, y ahora amenazan con
sanciones.
Escribe
María Damasseno: presidenta de la
FUBA
La
UBA y el municipio de Merlo se pasan la
pelota, pero nadie resuelve el problema
más grave: 3.500 estudiantes de la
zona oeste, se quedan sin lugar para cursar.
El intendente de Merlo, Otahecé,
quiso cerrar la sede de la UBA y desde hace
80 días viene intentando por todos
los medios, expulsar a los estudiantes que
allí cursan. Primero fue dejando
caer el edificio del CBC, después
cortaron la luz, mandaron patotas del municipio
y también la policía, para
intimidar a los estudiantes.
Pero no lo lograron. Los estudiantes del
CBC de Merlo se organizaron. Comenzaron
a funcionar en asambleas, a discutir y decidir
entre ellos. Ocuparon la sede, hicieron
festivales, marchas al municipio, marchas
al Consejo Superior de la UBA y al Ministerio
de Educación de la Nación.
En una lucha heroica, cientos de estudiantes
mantuvieron la sede ocupada, durmiendo en
ella, para asegurar que siga funcionando
y para no quedarse afuera de la universidad.
Los docentes siguieron dando clases y la
sede del CBC de Merlo pudo funcionar durante
todos estos días. Desde la FUBA acompañamos
en forma permanente la lucha de los compañeros
de Merlo.
El rectorado
promete y promete, pero no resuelve el problema
Con la toma de la sede, las marchas y las
movilizaciones, se abrió una negociación
con las autoridades de la UBA.. Se hizo
evidente que el intendente Otahecé
no quiere que ninguna sede de la UBA esté
en Merlo, y que por eso hace todo lo posible
por impedir su funcionamiento. Otahecé,
al igual que otros intendentes kirchneristas
del conurbano, impulsan proyectos de universidades
para utilizar como cotos de caza y su proyecto
es poner en pie la llamada «Universidad
del Oeste».
El rector Hallú, el secretario Más
Vélez y otras autoridades de la UBA
se comprometieron públicamente a
conseguir un edificio en la zona oeste del
Gran Buenos Aires, para poder albergar a
todos estos estudiantes. Pero ya pasaron
80 días, se vino la inscripción
para el segundo cuatrimestre, y las promesas
siguen siendo eso, solo promesas. Un día
hablan de un edificio en Moreno que sólo
tiene tres aulas y otros día de llevar
la sede a Gral. Rodríguez que tiene
serios problemas de comunicación
con la zona donde ahora se encuentra el
CUM.
Es por eso que los estudiantes de la zona
están desesperados. Y es por eso
que fueron a la sesión del Consejo
Superior del 28-5, para exigir que se firme
un acta acuerdo y se termine este peregrinaje,
y que de una vez por todas la UBA consiga
un edificio para poder estudiar.
Como le preguntaban los periodistas al rector
Hallú ese día: “¿Como
se explica que en 80 días no consiguieron
nada?».
En vez de
soluciones, guardia de infantería,
mentiras y amenazas de sanciones
La sede del rectorado amaneció custodiada
por la Infantería. Así recibía
el rector Hallú a los consejeros
estudiantiles de la FUBA y a los estudiantes
de Merlo. Como ha sucedido muchas veces,
los estudiantes entramos a la sesión
del Consejo Superior, que por estatuto de
la UBA, son públicas. Hallú
y sus voceros dicen que los consejeros
“fueron secuestrados” por
los estudiantes, que “estuvieron
privados de su libertad” durante
varias horas. Pero no dicen ni una palabra,
sobre cuando va a estar el edificio en la
zona oeste, para que 3.500 compañeros
puedan estudiar.
Las cámaras de TV mostraron a todo
el país, como los consejeros podían
entrar y salir del rectorado y de sus oficinas,
cuando quisieran hacerlo. Mientras que los
estudiantes no podían ingresar, por
un cordón de la Infantería.
Todo el verso del secuestro, es para esconder
la verdadera cara del rectorado: no resolvieron
el tema del edificio para la zona oeste.
Y en vez de asumirlo, en vez de reconocer
su ineptitud, atacan a los estudiantes de
Merlo y a la FUBA. Hablan de secuestros,
de infiltrados. Mienten en los diarios diciendo
“que no eran estudiantes y ni siquiera
eran de Merlo”. Este método
de respuesta ya lo conocemos y lo sufrimos
los estudiantes, los trabajadores y todo
el pueblo. Y la rapidez que no tienen para
solucionar el problema de los estudiantes
del oeste, la tuvieron para sacar costosas
solicitadas en los diarios, acusando a los
estudiantes de violentos. Y Hallú
vuelve a amenazarnos con sanciones.
Desde la FUBA y desde el movimiento estudiantil
no vamos a permitir ningún tipo de
sanción. Si tocan a un solo compañero,
se paralizan y se ocupan todas las facultades.
En el Congreso Abierto de la FUBA rechazamos
las sanciones y votamos un plan de lucha.
Ayer 4/6, volvimos al rectorado. Otra vez
la Guardia de Infantería, otra vez
las vallas, otra vez el autoritarismo. Marchamos
al Ministerio de Educación y mantenemos
la lucha por una sede en el oeste. Y ratificamos
la exigencia de miles de estudiantes:
queremos un edificio para los estudiantes
del oeste, y lo queremos ahora!
Ver
nota
Congreso
Abierto de la FUBA
|