| Marchar
al Congreso cuando se trate la ley
Acorralado
por las masivas acciones en el interior
y por los cacerolazos en las grandes ciudades,
el gobierno y sus voceros preferidos, vienen
agitando el fantasma de “los golpistas”
y una supuesta defensa de la democracia.
En su acto en Plaza de Mayo, Cristina K
insistió en que su gobierno, defiende
la democracia y las instituciones, y que
a ella la habían votado los argentinos.
Y supuestamente ahora la atacan porque pretende
distribuir la riqueza. Es difícil
encontrar tantas mentiras juntas en tan
pocas palabras. Durante su corto gobierno,
las cifras de distribución de la
riqueza no solo no han mejorado, sino que
se sigue extendiendo la brecha entre ricos
y pobres. Con sus famosas retenciones que
golpean por igual a grandes y pequeños,
perjudica a los productores más chicos
del campo. Con la inflación real
crece la pobreza en las grandes ciudades,
y con los salarios acordados por sus amigos
de la CGT en el país nadie llega
a fin de mes. Cuando Cristina, Kichner,
y los Fernández o D´Elia motorizan
la idea de un golpe, solo pretenden confundir
a sectores de la población. Lo que
no soportan es que millones le digan que
así no va más. En el fondo,
tienen el temor que el final de De la Rúa,
los espere también. A diferencia
del radicalismo, el PJ con patotas y aparatos
sindicales, busca dar pelea en todos los
terrenos. Atemoriza y provoca a los que
sacan las cacerolas, manda la gendarmería
a detener autoconvocados, y agita el peligro
del golpe por TV. Pero la realidad, es otra.
¿Eran golpistas los que salieron
en el 2001 y cambiaron el país? NO,
era el pueblo, indignado, ocupando su lugar
en la historia. ¿Son golpistas los
autoconvocados del campo, o los estudiantes
y la población de las ciudades que
los apoyan? NO, son parte del pueblo que
reclama sus derechos y no soporta tanta
soberbia, con toda razón.
A la vez, la “democracia” que
el gobierno dice defender, es completamente
antidemocrática. Primero porque parte
de la tesis que por haber sido votada tiene
derecho a hacer lo que se le ocurra. Si
esto ya es autoritario, además pierde
de vista que todas las encuestas hoy la
ubican en la mitad del apoyo que tenía
cuando asumió. Hoy, no más
del 20% de la población la apoya.
Cuarenta o cincuenta mil en Plaza de Mayo
son la expresión del aparato movilizado,
no el sentir genuino de un país.
Por otra parte, después de decretar
el fin del conflicto sin conseguirlo, ahora
dice que ella “es más democrática
porque envía el proyecto al Congreso”.
La realidad, de nuevo es otra. Porque parten
de no permitir que se modifique su resolución
125, al proyecto enviado al Congreso se
lo vota a favor o en contra…y nada
más. ¿Qué tiene eso
de democrático? Nada. Si bien muestra
por un lado el retroceso obligado del gobierno
por la presión social, también
esconde la muy posible maniobra de que su
política agropecuaria siga igual,
por mayoría automática del
Congreso. En nombre de la “democracia”
le vuelve a pedir a los chacareros que paren
su lucha y dejen actuar a las instituciones.
Puro cinismo. En este caso, la única
democracia verdadera, es que se tomen las
medidas que los chacareros autoconvocados,
en las rutas y pueblos reclaman. Y que se
pongan sobre la mesa los grandes problemas
del país como la inflación
y la pobreza, para que el pueblo decida
que salida tomar, ya que el rumbo del gobierno
nos lleva a una situación peor.
Durante estos días, en que el gobierno,
los grandes grupos económicos e incluso
las entidades mas ligadas a los grandes
productores, van a intentar parar las acciones
de los chacareros, nosotros les decimos
que estén alertas y que hagan lo
contrario: Sigan adelante. Mantengan las
acciones. Resuelvan en asamblea. No se queden
viendo como el Congreso avala la política
de los K. Exíjanle a los diputados
que no voten a favor del gobierno y que
pidan la suspensión de la resolución
125. Y para evitar un nuevo verso, sería
muy importante organizar una marcha masiva
y desde todo el país hacia el Congreso
para el día que se trate la ley.
Hoy las entidades agrarias no lo proponen,
pero desde las asambleas de autoconvocados
se puede levantar esta propuesta, debatirla
con la Federación Agraria para que
la impulse, y convocar a la población
a sumarse a la misma. Los chacareros han
luchado fuerte y fueron ganando el apoyo
de sectores importantes de la población,
por eso han llegaron con su lucha hasta
acá. Ahora no se puede parar. Ahora
hay que seguir. Y los trabajadores y sectores
populares tenemos que apoyar más
fuerte su lucha y sumar nuestros reclamos.
Muchos salimos el lunes pasado, hace falta
que salgamos a la calle muchos mas. A todos
nos afecta el modelo, las mentiras y la
patota de los Kirchner. Entre todos tenemos
que parar esta política, estas medidas,
y esta antidemocrática forma de gobernar
y decidir entre pocos, para pocos y a espaldas
de la mayoría del país.
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