| No
al tern bala, si al tren para todos
Uno
de los proyectos de los Kirchner
que sigue avanzando, a pesar de las
críticas que llovieron de todos los
sectores, es el proyecto del tren bala que
se prevé unirá las ciudades
de Buenos Aires, Rosario y Córdoba.
Esta decisión ya provocó indignación
y repudio en la mayoría de la población
por varias razones. Primero porque es una
inversión inicial de 4.000 millones
de dólares (la inversión final
nadie la sabe, pero muchos estiman 10.000
millones de dólares), que se podrían
utilizar para paliar algunas de las urgencias
que padece la población o, como mínimo,
a mejorar el escaso tendido ferroviario
actual, cuyo estado es deplorable, generando
un transporte de pésima calidad y
peligroso. En segundo lugar, es un negocio
multimillonario (que endeudará aún
más al país) que se hace sin
ningún control del impacto ambiental,
social y urbano que necesariamente provocará
un tren de alta velocidad. Es un nido de
corrupción porque, además
de que ya sabemos las historias de sobreprecios
en estas obras, la empresa que ‘ganó’
la licitación, la francesa Alstom,
es investigada en Brasil por pago de coimas…
Pero, además, el proyecto es de por
sí aristocratizante y elitista, porque
privilegia la inversión en una obra
que sólo podrán utilizar algunos
pocos. Si ya tuvieron que reconocer que
el boleto a Rosario en tren bala costará
por lo menos 600 pesos… más
caro que en avión.
El viernes 20 de junio, el gobierno nacional
firmará la primera parte del acuerdo
financiero por el cual entregará
bonos de deuda por casi 700 millones de
dólares.
Pero también sigue avanzando, y con
gran éxito y repercusión,
la campaña por un “Tren para
todos”, impulsada por un amplio abanico
de organizaciones sociales, sindicales y
políticas, entre las que se encuentra
el MST.
Entre las tareas que tenemos por delante
se encuentra la actividad impulsada por
la agrupación Ferroviarios por el
Cambio en el ferrocarril Mitre el 20 de
junio, que será una jornada destinada
a llegar a la gran cantidad de pasajeros
de ese ramal y a la recolección de
firmas para la campaña. Al mismo
tiempo, comienza a tomar forma la idea de
realizar actividades simultáneas
en todo el país para el día
9 de julio. Creemos que es una idea que
puede servir para dar un impulso a la campaña,
y a la que debemos desarrollar.
Ya juntamos 750.000 firmas del millón
que necesitamos. La propuesta despierta
gran simpatía entre los trabajadores
que día a día padecen las
condiciones de hacinamiento en que viajamos
los sectores populares. Por eso necesitamos
redoblar los esfuerzos para llegar aún
a más personas que no conozcan la
campaña. Tenemos que seguir la campaña
de firmas, aprovechando a ayudar a organizar
a compañeros que quieran integrarse
al proyecto. A pesar de que tiene poco más
de un mes de vida, “Tren para todos”
se demostró un éxito que puede
servir para pararle la mano al tren bala
y a los Kirchner, y empezar a discutir la
refundación de un sistema ferroviario
para la integración y desarrollo
nacionales.
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nota
Proyecto
de Patricia Walsh: No al Tren Bala
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