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Agresión en la carpa verde

En los últimos días, las carpas instaladas en Plaza Congreso, tanto las kirchneristas como las del campo, fueron noticia todos los días. Pero hubo un día en que la noticia no estaba relacionada a la pulseada por las retenciones, ni tampoco a “Alfredito”, el toro inflable, o los pingüinos gigantes.
El jueves 26 de junio todos los medios reprodujeron un ataque a un joven, que hacía de seguridad a De Angeli, en la carpa verde. El hecho sucedió mientras se hacía un cordón para posibilitar la salida del dirigente entrerriano. Apenas ocurrió, se escuchó a mucha gente decir: “Lo apuñalaron, tiene un corte en la cintura”. Inmediatamente, nuestra compañera Vilma Ripoll, que presenció los hechos, salió a denunciar públicamente el ataque planteando que “hubo una agresión y si se comprueba que fue un atentado contra De Angeli es muy grave”. Era el sentir de muchos compañeros que ya sabían de las patotas kirchneristas y no les extrañaba que pudiera haber una provocación o un atentado. Mientras tanto el joven acuchillado, Miguel Ángel Ferreira, de 26 años, era trasladado por el SAME hacia el Hospital Ramos Mejía.
Rápidamente, algunos organizadores de la carpa, ante el temor de un desborde, optaron por decir que sólo había sido una caída y un raspón. Pero el parte oficial del Ministerio de Salud del gobierno porteño confirmó que fue “una herida cortante superficial de dos centímetros en la región del abdomen derecho”. Y en el parte médico del Ramos Mejía se dijo que “hubo que darle dos puntos. Hay una herida de dos centímetros, probablemente causada por un arma blanca”.
El propio Ferreira declaró esa misma noche que no tenía dudas de que había sido atacado con un cuchillo. De por sí parece poco probable que la herida que tenía, sumado a la perforación de su campera, pullover y dos remeras haya sido provocado por un raspón o una caída. Además, uno de los organizadores de la carpa, Agustín Recondo, admitió que “no queríamos generar pánico, por eso lo desmentimos”.
Esa misma noche en la tele, y al otro día en los medios gráficos, Vilma Ripoll fue sistemáticamente atacada por periodistas pagados por el kirchnerismo como Eduardo Feinman. Se la acusó de generar confusión e intentar aprovechar políticamente el hecho. Lo mismo hizo Crónica en la tapa de su edición del 27 de junio. Por nuestra parte seguimos denunciando públicamente los hechos, tal cual lo vivimos. Ese jueves hubo un incidente que dejó a un joven en el hospital con una herida punzante, que no parece fruto de una simple caída.
La denuncia de Vilma Ripoll se confirmó cierta. El incidente ocurrió en el momento en que pasaba De Angeli, el dirigente de este conflicto más odiado por el kirchnerismo, y, además, en medio del paso de una movilización de apoyo al gobierno, que con su discurso agresivo y su habitual envío de patotas habilita este tipo de agresiones.

 

U.D.
 


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