| Solidaridad
con la lucha agraria
La
rebelión agraria ha conmocionado
al país y ha provocado un gran debate
nacional. Los abajo firmantes creemos necesario
pronunciarnos en solidaridad con la lucha
de los pequeños y medianos productores
del campo y a favor de una verdadera redistribución
de la riqueza.
El gobierno, por el aumento del precio
internacional de los alimentos y en particular
de la soja, alentó a los grandes
terratenientes y pooles de siembra
que extendieron las fronteras agropecuarias
arrinconando a pueblos originarios, talando
bosques, corriendo a otras producciones
como la ganadería, el algodón,
etc. Promovió y apoyó como
modelo productivo a los Grobocopatel (150.000
ha. propias y 100.000 explotadas bajo arrendamiento),
Elsztain de Cresud (600.000 ha. propias),
Werthein (100.000 ha. en la Pcia. de Bs.
As.) al senador Urquía, dueño
de 200.000 ha., de Aceitera Gral. Deheza
y de la Terminal 6 del puerto de Rosario.
Esta política aumentó
la concentración de la tierra, la
extranjerización de millones de hectáreas,
la desaparición de miles de pequeños
productores y la expulsión del campo
de ramas enteras de obreros rurales. El
10% de las explotaciones concentran el 80%
de la tierra cultivable mientras el 70 %
de los productores, con menos de 200 ha.,
suman solo el 3% de la tierra.
El aumento de las retenciones dispuesto
el 11 de marzo castiga con brutalidad a
los pequeños y medianos productores,
provocando su expulsión del campo
y el crecimiento de la propiedad latifundista.
Ahora se presenta esta medida como
parte de un proyecto progresista, argumentando
que es para redistribuir la riqueza entre
los más desposeídos, cuando
todos vemos que destinan lo principal de
las retenciones al pago de una deuda externa
ilegitima y fraudulenta, a la compra de
políticos, sindicalistas y dirigentes
sociales y a subsidiar a empresarios amigos.
En cinco años de crecimiento
económico y superávit fiscal
récord una parte importante del pueblo
sigue sumergido en el hambre, los planes
sociales para desocupados siguen siendo
de $ 150, el sistema público de salud
está colapsado, las escuelas y universidades
no tienen presupuesto ni para el mantenimiento
de sus instalaciones, el sistema de transporte
público somete a penurias cotidianas
a quienes lo utilizan. Mientras los grandes
monopolios acumulan fabulosas ganancias,
la mayoría de los trabajadores tienen
salarios que no cubren el costo de la canasta
familiar.
El discurso del gobierno sería
creíble si nacionalizara el comercio
exterior y en lugar de extender por décadas
las concesiones del petróleo, la
minería, el juego y las empresas
privatizadas, el Estado se reapropiara de
la multimillonaria renta que producen esos
sectores.
Acusan de golpistas a los que impulsan
la protesta agraria, cuando ésta
es protagonizada fundamentalmente por miles
de contratistas, chacareros pobres y medios,
trabajadores rurales y pueblos que asumen
la defensa de sus derechos y recuperan las
banderas de la Argentina federal, a través
de mecanismos asamblearios y democráticos
de decisión.
Responsabilizan al campo por la inflación,
que viene de mucho antes y que ellos ocultan
con las mentiras del INDEC.
El gobierno se negó a las negociaciones,
manipuló y suspendió entrevistas,
avanzó con el anuncio de medidas
unilaterales y con acciones intimidatorias
y represivas. Ahora, golpeado y aislado
por la pueblada y el gigantesco cacerolazo
que respondió a la represión
en Gualeguaychú y las provocaciones
del oficialismo, debió retroceder
y mandó la decisión de las
retenciones al Congreso. Sin embargo las
causas que motivaron la lucha agraria y
popular se mantienen por lo que es necesario
profundizar la unidad para luchar por:
* Retenciones diferenciadas y coparticipables
que favorezcan al pequeño y mediano
productor.
* Reapertura de las paritarias por salarios
de acuerdo al costo de la canasta familiar,
de no menos de $ 3.200.
* Trabajo social de $ 500 para todos los
desocupados.
* 82% móvil para todos los jubilados.
* Eliminación del IVA al pan, la
leche y la carne.
* Aumento inmediato del presupuesto para
la salud y educación públicas.
* Aplicar el impuesto a las ganancias a
los pooles de siembra y demás rentas
financieras.
Para
enviar adhesiones: solidaridadagraria@yahoo.com.ar

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