| En
ADOSAC, se consolida la Lila
El último mes fue de intensa actividad
en nuestro sector docente. Tuvimos como
prioridad organizar la lucha contra el impuesto
al salario, que rechazamos desde todo punto
de vista. Dimos un paso muy significativo
al imponer la exención del impuesto
de la DGI a items fundamentales de nuestra
estructura salarial. También el pasado
10 de junio hubo elecciones para renovar
la representación docente en las
Juntas de Clasificación de los distintos
niveles: Inicial, Primaria y Polimodal.
La Lila se consolida como corriente hegemónica
a nivel provincial.
El
desafío de combatir el impuesto al
trabajo es una parada muy importante que
nos planteamos. En nuestra provincia, la
primera rebelión contra este saqueo
al bolsillo del trabajador se produjo en
Las Heras con la lucha de petroleros y obreros
de UOCRA, allá por el 2006. Esa pelea
colocó en el debate nacional la cuestión
de fondo: ¿los trabajadores tenemos
que pagar por trabajar? Más allá
de que la muerte del policía Sayago
le permitió al régimen en
la provincia cambiar el eje de atención
y reprimir en aquel momento, el gobierno
nacional se vio forzado a tener que elevar
el piso salarial para calcular los descuentos,
lo cual redundó en beneficio de medio
millón de trabajadores.
Con ese antecedente y experiencia acumulada
por ese sector hermano de trabajadores,
los docentes de la ADOSAC decidimos recoger
el guante y organizar la pelea por la total
y definitiva eliminación del impuesto
a nuestros sueldos.
Otra vez hubo
dos concepciones y la realidad dijo la última
palabra
El modelo sindical democrático desde
las bases que se practica en la ADOSAC permite
que cada tema se discuta de forma abierta
con el conjunto de la docencia. Y el impuesto
de la DGI no fue la excepción. Y
una vez más se debatieron concepciones
y métodos, visiones y miradas distintas
sobre cómo avanzar hacia la perspectiva
señalada como norte por nuestra organización.
Un sector de la oposición, bastante
minoritario, planteaba que el único
avance posible era la eliminación
total del impuesto. Por eso, cuando se forzó
la firma de un acta-compromiso de parte
del gobierno para eximir de los brutales
descuentos a items del salario pusieron
el grito en el cielo, volviendo a lo mismo
del 2007: vociferar que “una vez
más, esta conducción vacilante
nos llama a confiar en el gobierno”.
Una falacia completa.
Desde la Lila que conduce la ADOSAC se adoptó
la posición de confiar en nuestras
propias fuerzas trasladando al gobierno
la presión de que, si no cumplía
con el acta, iba a desencadenar medidas
de fuerza de la docencia.
Con los recibos de sueldo en la mano, podemos
decir que no nos equivocamos: ¡logramos
evitar descuentos de hasta miles de pesos
en cientos de compañeros! Un paso
adelante indudable y otra lección
de táctica sindical.
Claro triunfo
electoral
Las Juntas de Clasificación confeccionan
los listados públicos que meritúan
el orden en que cada docente tiene prioridad
para tomar los cargos vacantes. Los docentes
tenemos 3 representantes en cada junta de
5 miembros (los otros dos los pone el gobierno).
El pasado mes de junio, en estas elecciones,
la lista Lila logró un contundente
triunfo provincial con más del 50
% por sobre las otras listas de la oposición.
Lo nuevo es que ni sumando los votos de
las listas Azul y Rosa logran superar el
volumen de la Lila. Es de destacar la superación
del techo histórico de votos para
esta conducción en el plano provincial
y el crecimiento notable en algunas zonas,
especialmente en Río Gallegos, donde
la Lila creció muy notoriamente.
En el terreno electoral, miles de docentes
ratificaron su voto de confianza al proyecto
Lila que se consolida como mayoría
en la ADOSAC.
Mariano
Rosa - Río Gallegos
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