| Los
Kirchner apoyan a la oligarquía y
a los pools de siembra
Cristina Kirchner, y todos los funcionarios
de su gobierno, desde un inicio han lanzado
una de sus principales frases y a la vez
mentira: “Estamos atacando a la oligarquía”.
La realidad es precisamente la contraria.
Desde el 2003, bajo el gobierno de Kirchner,
en el campo se profundizó la concentración
en pocas manos, y en todos los rubros, alentada
desde el poder.
Para dar algunos datos, en el 2007 Kirchner
subsidió con 1.500 millones de pesos
al campo. Lo que no dice, es que esa plata
se distribuyó solo entre las diez
empresas más grandes, y a los miles
de pequeños productores no les llegó
nada.
Las consecuencias son claras: en el rubro
lechero, subsidió a Sancor y a La
Serenísima, que se quedaron con el
70% de la producción nacional y quebraron
4.000 pequeños tambos.
En el sector exportador de carne permitió
la extranjerización de las grandes
empresas (Swift, Paty, Cepa), a quienes
además no les cobra impuestos a la
exportación. A ellos los exime, mientras
a todos nosotros nos cobra el IVA en el
precio final de los alimentos.
Los
amigos ................
exportadores
A las cerealeras, aceiteras y grandes exportadores
como Cargill o Deheza también las
subsidia, y a la vez permite que las grandes
exportadoras actúen bajo el régimen
de declaración jurada por ventas
a futuro. Así, los grandes venderán
anticipadamente una producción que
les compran a los pequeños productores.
A éstos las grandes exportadoras
le cobraron las retenciones actuales -más
del 40%-, pero ellos le pagan al gobierno
menos del 25%, que eran las retenciones
en el momento de cerrar el negocio anticipado
que hicieron. Ese curro, que liquida a los
pequeños y favorece a los grandes,
se hace con el aval del gobierno nacional
y con leyes específicas que el dueño
de Aceitera Deheza y a la vez senador kirchenrista,
Urquía, presenta en el Parlamento.
A esa y otras exportadoras también
les acaba de perdonar 130 millones por deudas
que tenían con el Estado. También
es responsable del alza de precios. A un
productor tambero le pagan 0.80 pesos por
litro de leche, pero el precio final es
de 3 pesos. ¿Por qué? Por
los grandes formadores de precios -las empresas
productoras y los supermercadistas- que
en concordancia con el gobierno deciden
el precio final.
Favores K
a los pools de siembra
Para redondear una política global
de ayuda a los grandes, no podemos olvidar
dos cosas. Primero, que las retenciones
son un impuesto a la producción.
Por lo tanto sus amigos de las empresas
comercia-lizadoras de alimentos, los oligopolios
exportadores, las productoras de fertilizantes
y los intermediarios, no lo pagan. Y en
segundo lugar, que el gobierno no aplica
retenciones ni impuestos al sistema financiero.
Y es precisamente de allí donde sale
el dinero y los fondos de inversión
de los grandes pools, que además
están exentos del impuesto a la ganancia.
Es decir, un círculo perfecto de
medidas kirchneristas que favorecen e impulsan
la concentración en el campo. No
podemos dejar de mencionar que, en medio
del conflicto, el gobierno propuso crear
una supuesta Junta Nacional de Granos…
pero privatizada y en manos de las exportadoras.
Ni tampoco que, ahora en el Congreso, pretende
que los reintegros a pequeños productores
también dependan de esas grandes
empresas. Todo un símbolo del rumbo
oficial...
Un modelo
de concentración
La síntesis y el resultado del modelo
agropecuario kirchnerista son los siguientes:
mayor concentración, desaparición
o crisis de pequeños productores
y un país que insólitamente
aumenta su producción de alimentos
junto con los niveles de pobreza e indigencia.
Este modelo se aplica en el mismo sentido
en la industria. Además de su sociedad
con Paolo Rocca y Techint, el gobierno subsidia
a las empresas concesionarias que destruyen
nuestros trenes. No les cobra retenciones
al negocio de la minería, y acaba
de extenderle a las transnacionales del
petróleo 35 años sus concesiones
en el país.
Mientras tanto, negocia desde la CGT de
Moyano junto a los industriales que no haya
aumentos salariales y mantiene a los desocupados
con planes sociales de apenas 150 pesos.
Y en esencia, el sistema fiscal del kirchnerismo
es altamente regresivo. Si hablamos del
IVA, representa el 47% del total de ingresos
impositivos. Es el impuesto más regresivo
al pueblo trabajador y a los sectores humildes
del país.
Cuando nos referimos al gobierno, hablamos
del que aplica este modelo, y no otro supuestamente
“antioligárquico”, que
solo existe para los debates de TV.
Néstor
conduce y Cristina dignifica: Mientras
Kirchner negocia en EE.UU. con empresarios
multinacionales, Cristina lo hace en la
Rosada con los conglomerados del poder económico
nacional. Con y para ellos, gobierna el
kirchnerismo.
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