| Para
maquillar la crisis
Sin pena ni gloria, tapada por una histórica
crisis, pasó por Tucumán la
Cumbre de Presidentes del Mercosur. Con
millones de pesos gastados en maquillar
la ciudad, con enormes subsidios a los hoteles
cinco estrellas para que se hospede Kristina
como una emperatriz, con un mega operativo
policial que cercó la ciudad e hizo
desaparecer como por arte de magia a vendedores
ambulantes, cartoneros y cientos de chicos
que viven en la calle y diariamente piden
monedas en el otrora “Jardín
de la República”, esa Cumbre,
mirada desde lejos y con indiferencia por
el pueblo tucumano, fue apenas poco más
que una millonaria inversión del
gobernador Alperovich en su carrera de obsecuencia
hacia el matrimonio Kirchner.
Armado como un gran circo al servicio de
respaldar la alicaída figura de la
presidenta, Chávez, Evo Morales,
Lula, Tabaré y Bachellet posaron
para la foto junto a Kristina frente a la
histórica Casa de Tucumán.
Más allá de algunas denuncias
generales, los presidentes y funcionarios
que en los distintos eventos, ceremonias
y lujosas cenas hablaron de «integración
e independencia» no tomaron ninguna
resolución concreta para disminuir
la desigualdad social ni mejorar las penosas
condiciones de vida de los trabajadores,
los campesinos y los pueblos latinoamericanos.
A pocos días del aniversario de la
Independencia de 1816, Kristina miente una
vez más al proclamar que su gobierno
impulsa la «Independencia del siglo
XXI».
En verdad, la Cumbre fue utilizada para
tapar la profunda crisis que la lucha de
los chacareros destapó, la crisis
de un modelo económico y político
al servicio de las multinacionales y el
capital financiero dueño de los pools
de siembra, de tener un superávit
fiscal para pagar la deuda externa, de la
mentirosa distribución de la riqueza.
Un modelo de entrega y dependencia, que
nada tiene que ver con recuperar nuestras
riquezas naturales y nuestra soberanía.
Por eso, mientras se desarrollaba la cena
de gala de los presidentes, a pocas cuadras
de la sitiada Casa de Gobierno, los Productores
Autoconvocados de Tucumán y la Federación
Agraria hicieron un acto en la Plaza Alberdi
donde expresaron, entre otros conceptos:
“No conocemos a ningún matrimonio
de agricultores que haya incrementado su
patrimonio en 16 millones de dólares
en cuatro años”...
Mientras en América Latina se avanza
en recuperar las empresas privatizadas,
como logró con su lucha el pueblo
venezolano reestatizando Sidor, y en Bolivia
con el petróleo, el gas y los teléfonos,
aquí el matrimonio K prosigue su
política de derecha que otorga millonarios
subsidios a las privatizadas, amplía
por 30 años la expoliación
del petróleo y ahora pretende una
nueva estafa, al mejor estilo menemista,
con el Tren Bala.
El equivocado apoyo de Chávez a este
gobierno antipopular desprestigia los logros
de la revolución bolivariana y se
contrapone a la realidad de miles y miles
de trabajadores y pequeños productores
que con sus luchas enfrentan al modelo económico
y político kirchnerista, que es de
derecha.
Para lograr una Segunda y Definitiva Independencia
debemos avanzar en un camino de verdadera
integración latinoamericana, con
duras medidas contra el imperialismo y las
multinacionales.
Lita
Alberstein
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nota
Venezuela:
Por una alianza del poder popular,
los trabajadores y los explotados
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