| Autoconvocados
y entidades
Durante
todo el conflicto agrario fue evidente el
peso decisivo que los miles de chacareros
autoconvocados han tenido en todas las provincias.
Fueron la garantía de cortes, marchas,
tractorazos y asambleas. Y también
los protagonistas centrales de las dos acciones
masivas: Rosario el 25 de mayo y Capital
Federal el 14 de julio. La Mesa de Enlace
de las cuatro entidades, nunca pudo darse
el lujo de decidir sin tomar en cuenta la
opinión de las bases de los pequeños
y medianos chacareros, y de hecho en cada
acto un orador central ha sido De Angeli,
en representación del sector autoconvocado,
aunque a su vez es integrante de Federación
Agraria. El rol de los autoconvocados es
de los elementos más progresivos
y democráticos de esta lucha, y por
eso tras el triunfo que fue la votación
en el Senado, son ellos quienes tienen el
derecho a decidir cómo seguir la
pelea.
Las entidades, reflejan además distintos
sectores sociales y de clase. No fue casual
que Coninagro y la Sociedad Rural hayan
sido los que mas intentaron durante el conflicto
levantar la protesta, porque no reflejan
a los pequeños que mas sufren sino
a los mas grandes, y porque no son los que
están al lado de las rutas, donde
los chacareros mas afectados ponen el cuerpo.
Y no es casual tampoco que en sus discursos,
estos sectores no propongan ninguna medida
positiva contra la concentración
de la tierra, la producción y la
ganancia. Estas dos entidades, junto a Confederaciones
Rurales y lamentablemente también
junto Federación Agraria, jugaron
un rol equivocado frente a la votación
en diputados. Contra la opinión de
miles de chacareros no convocaron a marchar
al Congreso. El ajustado triunfo del gobierno,
mostró con toda crudeza que era necesaria
la Marcha Federal, que incluso Buzzi había
anunciado pero luego no concretó.
Miguens, coherente con su política
de evitar a toda costa que la situación
se le fuera de control, dijo con toda claridad
que ellos llamaron a que no hubiera marcha.
Tras la votación en diputados, el
ánimo en la base se fue calentando,
y tras una importante acción en la
Capital, en una improvisada asamblea De
Angeli anunciaba que ahora sí se
venía la Marcha Federal para cuando
votara el Senado. Al otro día, la
Mesa de Enlace no tenía más
remedio que ratificar la convocatoria, pero
un día antes de la votación.
Los más de 200 mil que llegaron a
Palermo confirmaron -aunque unos días
después del momento preciso y necesario-
la importancia de esta acción, que
Vilma Ripoll y el MST veníamos proponiendo.
La Federación Agraria, que recoge
la tradición histórica del
Grito de Alcorta, y que en su programa levanta
puntos positivos como las retenciones diferenciadas,
la lucha contra la concentración
y extranjerización de la tierra,
y la necesidad de la reforma agraria, tuvo
en boca de su presidente una correcta denuncia
en el último acto. Eduardo Buzzi
denunció, entre otras cosas: “¿De
qué nos hablan con redistribuir la
renta extraordinaria del campo si la usan
para cumplir con los compromisos externos?,
¿por qué no se pone el ojo
en los ganadores de los 90, como la renta
financiera? Se quiere seguir sacándole
al campo, pero no a la renta financiera…
se favorece a ciertos sectores de la exportación,
que por distintas maniobras pagan menos
impuestos y se quedan con fortunas…
¿qué pasa con la minería,
la pesca, la concentración de la
tierra en manos extranjeras?... Le otorgan
tierras del Ejército a aceiteras,
con la carne hay una fuerte concentración,
así no se resuelve la pobreza”.
Compartimos estos planteos. La FAA, tras
la derrota del gobierno en el Senado, tiene
la oportunidad de trabajar a fondo con los
autoconvocados y con todos los sectores
obreros y populares de la ciudad, con la
izquierda y los sectores progresistas que
quieren pelear contra los mismos males que
denuncia y por otro modelo para el país.
Hacia ese objetivo no podrá contar
con los representantes de los grandes del
campo, que se oponen a un modelo económico
que esté al servicio de los que menos
tienen.
|