| Nuevo
capítulo de la crisis economica mundial
Por más que el imperialismo trata
de ocultarla todo lo que puede, la crisis
vuelve a aflorar. En las últimas
semanas los anuncios de grandes pérdidas
y posibles quiebras de los principales fondos
de inversión, bancos y fondos inmobiliarios
de EEUU ha re-tomado estado público.
Para nosotros esto representa un nuevo capítulo
agudo, de la crisis crónica de la
economía capitalista imperialista,
que tendrá nefastas consecuencias
sobre el resto del mundo y nuestro propio
país.
“La
idea de que los mercados se corrigen a sí
mismos y asignan por sí solos de
manera más eficiente y equitativa
los recursos, estuvo en la base de las crisis
de la década pasada y vuelve a mostrar
su inconsistencia de cara a los riesgos
actuales de la economía mundial”
esta frase no proviene de ningún
analista económico de izquierda,
ni siquiera de un moderado progresista,
sino de Joseph Stiglitz quien fuera presidente
del banco mundial y premio Nobel de economía
y es la frase que encabeza un extenso artículo
donde este otrora encumbrado economista
burgués, nos muestra todas las lacras
de la economía del “libre mercado”
demostrando que esta orientación
neoliberal de los 90 impulsada por Reagan
y Tatcher, terminó destruyendo economías
de países enteros (como el nuestro),
en principio de la periferia del imperialismo,
pero que rápidamente se metió
en el corazón del imperio. Nos aporta
algunos datos interesantes y fustiga a los
ideólogos del neoliberalismo. Aunque
sus intenciones están lejos de ser
progresistas ya que en realidad lo que Stiglitz
quiere vendernos es que el problema no es
la economía capitalista sino el “capitalismo
neoliberal salvaje”, de modo que los
males de la humanidad se solucionarían
si aplicásemos un capitalismo con
rostro más humano, cosa con la que
obviamente disentimos por completo.
Este premio Nobel de economía nos
relata que el neoliberalismo tiene mucho
de fetichismo mesiánico y que la
exportación de esta ideología
trajo consecuencias funestas para los países
subdesarrollados, con quiebras de agricultores,
crisis energéticas, con gente perdiendo
su vivienda desde los EEUU hasta España
y Australia, con crisis bancarias que se
repiten y no parecen tener salida y sobre
todo con un aumento exponencial de la pobreza
y el hambre a nivel mundial. Todo esto y
mucho más es cierto, pero diferente
a lo que nos pinta Stiglitz, nosotros sostenemos
que esta crisis aguda a la que asistimos
no es un subproducto especial de la aplicación
del neoliberalismo, sino que está
a la base de toda la economía capitalista
imperialista mundial, que desde hace décadas
se encuentra en una fase de decadencia,
más allá de esporádicos
periodos de aparente bonanza y que siempre
concluye descargando su crisis sobre las
masas pobres del mundo.
La crisis
bancaria y financiera golpea al Imperio
Si bien hasta hace un mes atrás venía
negándola, el informe del feje de
la reserva federal de EEUU el día
martes 15 de julio pegó un giro de
180º y reconoció que la principal
economía del mundo tiene numerosos
problemas como son las crisis inmobiliaria,
la inflación y la crisis energética,
todo esto en un marco de recesión
cada vez más evidente. Es que la
quiebra del Indy Mac (un importante banco
de Los Angeles) la semana pasada, al que
el gobierno de tuvo que salir a rescatar
garantizando los depósitos menores
a U$S100.000; y las evidentes dificultades
de Fanni Mae y Freddie Mac (las dos mayorres
hipotecadoras del país del norte,
a las que también tuvieron que salir
a respaldar), ya no puede ocultarse: Otro
capítulo de la crisis financiera
inmobiliaria les explota en el rostro y
que parece no tener fin con la crisis en
estos días del Bank of America cuyas
acciones se desplomaron el 8,09%, los del
Wachovia con -7,2%, los del Wells Fargo
-4, 91% y los del Citigrup -4,34% y se prevé
que seguirá ampliándose la
lista.
Recordemos que las primeras evidencias de
que estaba estallando la burbuja financiera
inmobiliaria comenzaron a principios del
año 2007 cuando colapsó primero
la bolsa de Shangai y a los pocos meses
la crisis se trasladó hacia el propio
EEUU. Desde entonces se puso en evidencia
a los ojos del mundo entero que había
terminado lo que los analistas burgueses
denominaron como el periodo de crecimiento
más sostenido desde los 70. Millones
de norteamericanos tuvieron que dejar sus
hogares producto del aumento insostenible
en el valor de las hipotecas de sus casas,
acto seguido los bancos que venían
mostrando balances supuestamente sólidos
y florecientes tuvieron que admitir que
tenían miles de millones de dólares
en créditos incobrables y por lo
tanto estar al borde de la quiebra. Le siguieron
la quiebra de bancos en Inglaterra, Australia
y Estados Unidos. El Citibank considerado
el banco con mayor capitalización
de mercado hasta unos años atrás
mostró balances con más de
10 mil millones de dólares en rojo.
Pueblos enteros quedaron como fantasmas
porque sus habitantes tuvieron que abandonar
las casas, cayeron las acciones de las empresas
constructoras, los bancos anunciaban el
despido de miles y miles de trabajadores,
fusiones y otras calamidades por el estilo.
Nuevamente Bush y los suyos intentaron huir
hacia delante, negando la crisis, inyectando
plata del estado para salvar bancos privados,
jugando con los intereses bancarios y tratando
de frenar las expectativas especulativas:
Nada de esto dio resultado, por eso ahora
nuevamente aflora la crisis. Y ahora pretenden
salir a rescatar a Fanni y Freddie que actualmente
son privadas, con plata del estado!! Es
decir el viejo cuento de privatizar primero
cuando dan ganancias y cuando ahora están
al borde de la quiebra quienes pagan son
los trabajadores y pueblo estadounidense.
Hoy como ayer intentan minimizar la crisis,
por eso Bush salió primero a desmentir
al presidente de la Reserva Federal, Ben
Bernanke, diciendo que la economía
y finanzas de EEUU están sólidas
y que el país está creciendo!!
Y en nuestro país los economistas
del régimen se empeñan en
tratar de demostrar que si bien la crisis
existe, es de ellos, de los yanquis y la
pagarán ellos!! Ni lo uno ni lo otro
es verdad por eso Bush tuvo que reconocerlo
finalmente.
La crisis
bancaria es una refracción de la
crisis económica mundial
Desde estas páginas hemos insistido
muchas veces en que toda esta crisis financiera,
que tiene distintos capítulos, el
último y más profundo de todos
es el estallido de la crisis inmobiliaria
es una refracción distorsionada de
la crisis económica mundial que viene
asistiendo desde hace décadas a una
caída en la tasa de ganancia capitalista.
La crisis financiera, con epicentro en el
propio imperialismo yanqui, pero que afecta
también a Inglaterra, España,
Australia y otros de manera directa, afectará
también de manera indirecta al resto
de los países, por múltiples
motivos que resultan imposibles de abarcar
en un solo artículo, por lo que daremos
sólo algunos ejemplos y opiniones.
En primer lugar esta crisis se combina con
la entrada en recesión de la principal
economía del planeta por lo que es
más que razonable pensar que impactará
de manera más o menos importante
sobre el resto del mundo, Europa por ejemplo
ya está entrando en desaceleración
o recesión.
En segundo lugar se combina con un proceso
inflacionario que es mundial y que tiene
su punto más álgido para los
países centrales, en el encarecimiento
de la energía, cuyo principal producto,
el petróleo ya superó los
U$S 140 y de darse una escalada bélica
sobre Irán, se calcula que podría
superar los U$S 170!! Pero en segundo lugar
y mucho más importante para países
pobres o semipobres como el nuestro, es
el encarecimiento de los alimentos que aumentaron
más del 40% en el último año,
haciendo que la pobreza y el hambre crecieran
como nunca en los países periféricos.
Las causas de este encarecimiento del petróleo
y los alimentos también son combinadas,
están los problemas políticos
y militares del imperialismo con su agresión
a Irak y ahora la más que posible
a Irán; están los problemas
de escasez derivados de una menor producción
en los países periféricos
como ya vimos por deterioro de los suelos,
falta de inversión, etc.; también
influyen los problemas ecológicos
con extensión de las sequías
por el calentamiento global; está
también el problema de la utilización
de maíz y soja para biocombustibles.
Pero lo que fundamentalmente está
influyendo en esta inflación de los
alimentos es la propia especulación
de los grandes grupos bursátiles,
que desalentados de la inversión
en el sector inmobiliario vienen invirtiendo
y especulando, por lo tanto inflando ficticiamente,
los precios de los alimentos.
Las consecuencias son claras y a la vez
catastróficas, mientras que para
los países ricos, la inflación
se coloca entre el 1,1% en EEUU y 4% en
Europa, para los países pobres esta
supera el 40%, arrojando a millones a la
pobreza y el hambre!!
Nuevamente intentarán que la crisis
la paguen los que menos tienen:
Como siempre, el capitalismo intentará
descargar esta crisis sobre las espaldas
de las masas. Es lo que viene haciendo desde
sus orígenes, pero exacerbado en
los últimos años de crisis
crónica, como evidencia el Reporte
Anual de Riqueza Global, realizado por Merrill
Lynch y la consultora Capgemini, publicado
en The Wall Street Journal, donde muestra
que mientras la población de millonarios
ha crecido tanto en los países centrales
y más aún en los periféricos,
las cifras de pobreza, desocupación,
hambre e indigencia en los últimos
5 años, se han multiplicado (aún
en momentos en que los economistas burgueses
pretendían que la economía
mundial estaba en crecimiento), con más
razón lo intentarán hacer
hoy cuando el “agua les llega al cuello”.
Por eso es falsa por el vértice la
opinión de los columnistas de Clarín
cuando dicen que la crisis financiera-económica
de EEUU la pagará el pueblo yanqui
y no nosotros. Es cierto que también
la pagarán los pobres de EEUU, pero
intentarán con todo que la crisis
la paguen los pueblos y en especial los
pobres de los países subdesarrollados,
a través de múltiples mecanismos,
pero sobre todo a través del cobro
de la deuda externa, como tuvo que reconocer
el propio Néstor Kirchner la semana
pasada cuando se le escapó que necesitaba
la plata de las retenciones al campo, no
para lo que nos había mentido su
esposa (hacer obras, hospitales y otras
tantas fantasías) sino precisamente
para pagar la deuda externa.
Por eso insistimos, no hay soluciones dentro
del sistema capitalista, ni con neoliberalismo
ni con un supuesto capitalismo humanizado
inexistente. Para solucionar el problema
del hambre, la pobreza, la destrucción
de la naturaleza y la falta de trabajo,
no hay otra que enfrentar y derrotar a este
sistema que nos oprime y reemplazarlo por
otro, por el socialismo, de otro modo cada
nueva crisis económica será
descargada sobre los trabajadores y el pueblo.
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