| Perpetua
para Poblete y ahora vamos por Sobisch!
Este
martes 8 de julio los docentes de todo el
país, y en especial los de Neuquén,
vivieron una jornada histórica. La
justicia neuquina condenó por primera
vez a un policía de las Fuerzas Especiales
a prisión perpetua por asesinar a
un trabajador en una manifestación.
Fue un juicio de una celeridad sorprendente,
que sienta precedentes para todo el país
en favor de los trabajadores y en contra
de la criminalización de la protesta.
Entrevistamos
a tres de los protagonistas de este proceso:
Osvaldo Peña y Priscila Ottón,
miembros de la directiva de ATEN Capital,
y Marcela Roa, docente y principal testigo
en el juicio.
¿Cómo vivieron estas
semanas del juicio?
Osvaldo: A medida que nos
acercábamos a la instancia del juicio,
crecía la tensión acompañada
del trabajo de concientizar, informar e
instalar en la sociedad que el asesino Poblete
debía tener perpetua y que existían
autores ideológicos. No fue fácil,
en una provincia en la que los punteros
y la obsecuencia abundan.
Priscila: Fueron días
muy duros y de intensa actividad. Durante
el transcurso del juicio tuvimos paros provinciales,
retiros, la carpa con la permanencia de
l@s compañer@s, un encuentro musical
para mantener la difusión del juicio
y una innumerable cantidad de actividades
sostenidas desde la CoCaPre y ATEN y una
importante cantidad de compañeros
que pusieron el cuerpo para sacar adelante
esta campaña.
Creo que para los que estuvimos el 4 de
abril del año pasado en Arroyito
(y para los que no, también), este
juicio significó, entre otras muchas
cosas, la primera reconstrucción
completa de lo que sucedió ese día.
Muchos no volvimos a relatar lo vivido,
sólo lo anecdótico…y
fue muy fuerte escuchar a nuestr@s compañer@s
declarar con tanta entereza y convicción,
cómo se fue sucediendo esa tremenda
e injustificada represión ordenada
por Sobisch. Como también fue muy
duro ser testigos de la “amnesia”
que sufrieron la mayoría de los policías
que tuvieron que declarar. Y ni qué
decir cuando el ex gobernador Sobisch declaró
diciendo no acordarse de lo que dijo el
año pasado, haciéndose cargo
de haber dado la orden de desalojar la ruta
que ni siquiera alcanzamos a cortar…
Marcela: Estas semanas
han sido complicadas, con altos y bajos.
Cuando declaraban nuestros compañeros
era un ámbito de contención,
compañerismo…cuando declaraban
los policías, había mucha
angustia, desesperanza; no podíamos
entender cómo, a pesar de su espíritu
corporativo siendo seres humanos, podían
ocultar información sobre un asesino
tan despiadado como Poblete.
¿Qué sintieron
cuando los jueces condenaron a Poblete a
prisión perpetua?
Osvaldo: Al escuchar el
fallo, no podíamos dejar de llorar,
gritar y saltar. Este proceso es único
en el país y hay que dejar en claro
que se produjo como nosotros lo pedíamos
por la movilización, por la acción
y los ovarios de esta gran mujer, madre
y esposa, Sandra, que nos marcó el
camino. Y así fue, como cada compañero
y compañera se puso en sus hombros
esta lucha, dejando más de una vez
a su familia para movilizarse, hacer escraches,
radios abiertas, pegatinas y pintadas, haciéndoles
saber a los jueces y políticos que
estábamos con sed de justicia…atentos
sin perderles pisada, porque no hubiésemos
permitido un fallo distinto.
Priscila: La verdad es
que fue una emoción incontenible!
Yo creo que muy pocos tenían la convicción
de que los jueces condenaran a Poblete a
prisión perpetua… porque tenemos
años de experiencia con la justicia
neuquina y su obsecuencia con el MPN. Pero
fue tremenda la situación, nos abrazamos,
lloramos, gritamos y también reímos
eufóricos de alegría…cuando
marchamos nuevamente por las calles era
impresionante la reacción de la gente
que aplaudía y acompañaba
nuestro sentir. Los compañeros del
Banco Nación, que nos acompañaron
permanentemente en esta lucha, salieron
a las escalinatas a saludarnos y hasta se
“escaparon” para acompañar
la marcha. Hubo una cosa que me llamó
mucho la atención… los compañeros
de algunas agrupaciones docentes, no sabían
cómo reaccionar. Me parece que ellos
fueron los más sorprendidos con el
fallo de los jueces, ya que para mí
tuvieron una política muy equivocada
al boicotear la campaña por juicio
y castigo posicionándose en contra
de la CoCaPre abiertamente y dejando de
apostar a la movilización y la unidad.
Marcela: Cuando leían
los fundamentos estuve muy nerviosa, pero
al escuchar el fallo fue una mezcla de alegría,
alivio y esperanza porque esto nos permite
seguir luchando con más fuerza.
Cada uno, desde el lugar que
ocupa, ¿cómo cree que continúa
esta lucha?
Osvaldo: Como miembro de
la directiva de ATEN Capital, se me hizo
difícil mientras transcurrió
el juicio, ya que en todo momento me invadió
la tristeza, la rabia y la desconfianza
hacia los jueces que habitualmente responden
al poder político. Al pasar los días,
y escuchando las declaraciones y los testimonios
de nuestros compañeros con gran hidalguía,
valentía y entereza, a la que estamos
acostumbrados a ver en estos docentes neuquinos,
me transmitieron toda esa fortaleza para
no bajar los brazos. Me invade el orgullo
de pertenecer a este gremio que ha dado
pelea a todos los avances de este capitalismo
salvaje. Sabemos que no hay nada para festejar
porque este fallo no nos devuelve a Carlos.
Pero pudimos conseguir, en parte, algo de
justicia para Sandra y sus hijas. Y siento
la convicción de que la pelea continua
con más fuerza, porque “la
única lucha que se pierde, es la
que se abandona”. Sé que esto
marca un antes y un después y nos
da más fuerza para apuntar los cañones
exigiendo la cárcel para todos los
autores intelectuales que nos asesinaron
a Carlos Fuentealba.
Priscila: Creo que tenemos
que redoblar los esfuerzos para conseguir
que se lleve a cabo el juicio “Fuentealba
II” y la cárcel para todos
los autores políticos e intelectuales
del fusilamiento de Carlos. Nuestro gremio
cuenta con una base extraordinaria que es
ejemplo de lucha en el país. Esto
posibilitó la obtención de
este gran triunfo; y también el acompañamiento
de distintos sectores como la Lila nacional
que generó el paro del pasado 4 de
abril en 8 provincias y al que la CTERA
hizo oídos sordos. La posibilidad
de poner a Sobisch en el banquillo de los
acusados, está planteada…depende
de todos nosotros conseguirlo.
Marcela: Esta lucha sigue
como lo hicimos hasta ahora, unidos, en
la calle, con movilizaciones, escraches,
pegatinas. No sólo debemos conseguir
encarcelar a toda la cadena de mando hasta
llegar a Sobisch; también debemos,
mientras esperamos el próximo juicio,
lograr la condena social. Que estas personas
cuando ingresen a algún lugar sean
expulsadas por la sociedad misma hasta que
no puedan salir de sus casas.
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