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Polémica con el PO:

Lenguaje sectario, política oportunista

En una nota de su periódico del 10 de julio, el Partido Obrero nos acusa de golpistas. Que eso lo diga el gobierno, no nos extraña. Pero que les haga coro el PO no es un ataque menor, siendo el MST un partido de izquierda, y en un país que sufrió un genocidio. Esa repudiable calumnia, creemos, nace de la tradición sectaria de la dirección del PO y, sobre todo, de su profunda desubicación ante el conflicto del campo y la crisis política nacional. Tras su tono sectario hay un profundo oportunismo.

La tapa de ese periódico del 10 fue “La Marcha de la Federal”, aludiendo a la represión policial a una marcha piquetera el 7. Pero a pocos días de la Marcha Federal del campo, ese título ya ni siquiera era una postura “ni-ni”, sino que el PO eligió centrar su ataque contra la movilización del 15. Néstor Kirchner, agradecido.
La línea de la dirección del PO es cada vez más funcional al gobierno. En esa nota de tapa dicen: “La desestabilización política es manifiesta, aunque los golpes ya no necesitan ser como los de antes: la conspiración pasa por el PJ, los radicales K, los burócratas sindicales, la derecha agazapada y la que va al descubierto... e incluso un sector de la izquierda en descomposición.” O sea, el PO ve una “conspiración” de “desestabilización política”, con todos esos componentes confabulados contra el gobierno. Una vez más dicen lo mismo que los Kirchner y fuera de la realidad.
A su vez, el comunicado de Néstor Pitrola y Marcelo Ramal del día 15 habla de la “ofensiva política de la derecha agraria” y la “escalada de la patronal derechista”. Y el volante conjunto del Polo Obrero y otras organizaciones piqueteras dice: “En Palermo se manifestará la patria sojera de terratenientes y pools de siembra, de grupos aceiteros y compañías exportadoras, que acaparó millones de toneladas de alimentos en función de una rebaja de impuestos y un aumento de precios que contribuyeron a producir con sus secuelas de encarecimiento general de alimentos”. De nuevo, lo mismo que los Kirchner y fuera de la realidad. Pero hay más…
Del “ni-ni” al oportunismo
En ese mismo periódico, el PO nos ataca en otra nota: “Izquierda campestre, en la primera fila del golpismo”. Dicen allí: “Ahora, tenemos al MST llamando a una asamblea constituyente, lo que supone alguna forma de derrocamiento del gobierno de Cristina Kirchner. Cualquiera con dos dedos en la frente sabe que los únicos preparados para satisfacer las ansias del MST se encuentran entre los De la Sota, Duhalde o Reutemann, o entre los Macri, De Narváez y Carrió. O sea los que están a la derecha del gobierno del matrimonio oficial, no a la izquierda. Casualmente, son los mismos que apoyan al uribismo y a Bush.” Y nos acusa de “bastoneros del golpismo”…
A la vez de repudiar tan baja calumnia del PO, importa desnudar su política. No derrocar al gobierno porque viene la derecha, dicen; ubicando a los Kirchner a la izquierda y alejados de Uribe y Bush… ¿No derrocar al gobierno? ¿Los Kirchner, a la izquierda? ¿Y lejos de Uribe y Bush? ¡Desopilante! Una vez más, repiten los argumentos del gobierno.
Según Jorge Altamira, en otra nota del mismo periódico, “una derrota parlamentaria del gobierno plantearía su renuncia o un plebiscito”. Dice que hay “disgregación de la clase capitalista… tendencia de esta clase a reagrupar fuerzas con el bloque patronal rural debido a los fracasos y al inmovilismo del gobierno… tendencia marcada a la desestabilización política y a la conspiración”. Ante esto, propone: “Basta de desgobiernos patronales; abajo los golpes y autogolpes de Estado; promovamos la deliberación obrera y popular; por una alternativa obrera y socialista.”
Ésa es la salida que plantea el PO ante la actual crisis política o si, con o sin derrota parlamentaria, el gobierno renuncia: No al desgobierno patronal, pidiendo que haya “gobierno”; ni golpe ni autogolpe de Estado, variantes irreales; tampoco Asamblea Constituyente, porque sería derrocar al gobierno… En concreto, esto no implica más que sostener a Cristina y Kirchner en la Rosada. Eso sí: “promovamos la deliberación obrera y popular, por una alternativa obrera y socialista”, dice el PO. Es decir, la abstracción más completa.
Nosotros no vemos ninguna diferencia cualitativa entre el oficialismo kirchnerista y la oposición burguesa. Y ante la actual crisis del gobierno, del régimen político y su posible agravamiento, en ausencia de una alternativa de poder de los trabajadores y el pueblo, proponemos la única salida democrática: elecciones a una Asamblea Constituyente, para debatir medidas de emergencia y un modelo económico y político distinto para el país.
La dirección del PO, en cambio, distorsiona por completo la realidad para justificar su penoso oportunismo político ante el gobierno de los Kirchner y de paso calumniar al MST. Llamamos a sus militantes y simpatizantes a reflexionar a fondo sobre estas cuestiones.

 


 


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