| Macri
endeuda a la Ciudad y a los vecinos
El
10 de julio, con 38 votos a favor y 13 en
contra, la Legislatura porteña votó
un nuevo endeudamiento por orden de Mauricio
Macri. Con el pretexto de un “fondo
de obras” (FOISO), se emitirá
un bono por u$s 500 millones. Además
los bancos que colocarán esos bonos
le darán a la Ciudad un “préstamo
puente” por u$s 200 millones, por
el que cobrarán sus buenos intereses.
Esto lo aprobaron el PRO y el kirchnerismo.
Se opusieron Patricia Walsh, la Coalición
Cívica, el ibarrismo, el PS e Igualdad
Social. Con una banderita inglesa sobre
su banca como ironía, Patricia dijo
el discurso que resumimos aquí:
Algunos
me preguntaron qué es esto que tengo
aquí en la banca. Es una banderita
que traje, para evitar cierta tendencia
al aburrimiento que advierto en la cara
de algunos legisladores…
Como bien dijo el diputado Martín
Hourest -con quien compartí la observación
a este proyecto que vamos a votar en contra-,
esa enorme deuda la van a pagar los vecinos
y vecinas, a quienes no se consultó
y que en su mayoría desconocen que
esta Legislatura está resolviendo
así su destino.
Éste es un endeudamiento innecesario,
inoportuno y perjudicial para la Ciudad
de Buenos Aires.
El artículo 2°, inciso i, dice
que los títulos se regirán
por la ley de Inglaterra. Si anduviéramos
por los barrios contando que “los
conflictos que pudieran presentarse con
relación a los títulos o cupones
y los acuerdos relativos a su emisión
serán resueltos por los tribunales
de Inglaterra”, provocaría
muchas caras de sorpresa. No es nuevo, pero
sigue siendo escandaloso. Traje esta bandera
para los que van a votar a favor. Yo me
conformo con la que tenemos allí
atrás (la argentina, n. de la r.),
que izamos en todas las sesiones, y que
parece que estamos dispuestos a respetarla
bastante poco.
A la hora de hablar de la deuda -no soy
economista, pero soy argentina y porteña-,
la discusión de la soberanía
tiene historia. Desde el empréstito
Baring Brothers hasta hoy existen historias
relacionadas con el interés extranjero
y con andar entregando la soberanía.
Y así como en los debates sobre la
perversa deuda externa, no nos basta con
que un supuesto especialista nos diga: “Esto
hay que aceptarlo, porque es lo que ya hicimos,
es lo que se usa”. No lo aceptamos.
Este endeudamiento lo propone el jefe de
gobierno, pero lo estableció una
ley sancionada en la sesión especial
del 5 de diciembre pasado. A sólo
cinco días de que los nuevos legisladores
ocupáramos nuestras bancas, esta
Legislatura, en sesión maratónica,
resolvió un condicionamiento: la
Ley 2570 del FOISO. En esa sesión
algunos legisladores insistieron en que
el jefe de gobierno entrante había
sido consultado. ¿Saben a quién
no se escuchaba? A quiénes íbamos
a integrar, y ahora integramos, el Poder
Legislativo.
“Se casaron y tuvieron hijitos…”
Vamos a señalar algunas responsabilidades
políticas. Aquella sesión
especial reveló toda la vieja manera
de hacer política. Siempre se dice
que se va a cambiar, pero les encanta legislar
de madrugada, de apuro, sin los textos en
las bancas… Quien propuso aquella
Ley del FOISO entre gallos y medianoche
no fue el bloque macrista sino el Frente
para la Victoria, que presidía la
Comisión de Presupuesto. No hace
falta ningún ADN para considerarlo
legítimamente “el padre
de la criatura”. Y esta criatura
se llama “endeudemos a la Ciudad”,
en uno de los momentos económicos
más críticos para endeudarse.
Pero lo peor de todo, es que es sin necesidad.
Parte de esas obras, que son imprescindibles
y deberían formar parte de la Ley
de Presupuesto -donde no están- se
alternan con las llamadas “Obras
Varias”. ¿Qué quiere
decir “Obras Varias”?
No sé. Muchas de las que están
detalladas no resisten el debate, como las
de los hospitales Borda y Moyano. Los funcionarios
que concurren a esta Legislatura dicen una
cosa, pero luego borran con el codo lo que
dijeron. Cuando se les pregunta si el Borda
y el Moyano se van a trasladar, empiezan
“que sí, que no, que ni,
que so”. En los diarios sale
una cosa, acá dicen otra y después
hacen otra.
El despacho de mayoría para acordar
este tremendo endeudamiento lo firmaron
el bloque macrista y el bloque del Frente
para la Victoria. Desde esta banca ya dije
otras veces que «se habían
casado y tuvieron hijitos». He
aquí un verdadero fruto de esa unión,
un hijito de la alianza política
entre el oficialismo y la supuesta oposición.
Además hay una cantidad de disparates
en el anexo de la Ley del FOISO. Por ejemplo,
se destinan 42,5 millones para obras en
el Teatro Colón, que hoy sigue paralizado.
Hay cosas graves. Por ejemplo en Salud,
hay obras sin detalle por 86 millones. Y
se incluyen obras en dos centros de salud,
el 37 y el 44, que tienen financiamiento
del BID. Si ya estaban financiados, ¿por
qué los incluyen?
Por último: hay una comisión
de seguimiento del FOISO y se dice que tiene
alguna documentación. ¿Por
qué no la ponen a disposición
de los distintos bloques? ¿Esa comisión
la preside un opositor? ¡No me hagan
reír! Esa comisión la preside
el que inventó el FOISO y, que yo
sepa, uno no puede controlar aquello que
inventó. (Aplausos).
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