| De
la Revolución de Mayo
a la Segunda Independencia
Ha
comenzado el año del Bicentenario.
El 25 de Mayo se cumplen 200 años
de la Revolución de Mayo. Serán
pomposos los actos oficiales, a desarrollarse
a lo largo y a lo ancho del país.
Y el merchandising será variado.
Aunque no tan abundante como la hipocresía
patriotera del gobierno, la oposición
burguesa y todo un establishmen que han
hecho de la entrega, uno de los pilares
del sistema capitalista, su modus vivendi.
¿Qué dirían los que
lucharon por la primera Independencia Nacional,
de un país controlado por las multinacionales
y donde una fraudulenta deuda externa, junto
a otros mecanismos de saqueo, representa
una sangría permanente que deja sin
salud, asistencia social y educación
a la mayoría? ¿Qué
dirían de un país con enormes
riquezas naturales y que tiene más
de un 30% de pobres, donde la brecha entre
los que más y menos tienen es cada
vez mayor? ¿Qué de un país
enfeudado e hipotecado, sometido a los tribunales
norteamericanos, atado a pactos políticos
imperialistas y expoliado por insaciables
multinacionales que no respetan ni la vida
ni el planeta?
No es esta Argentina semicolonial
la que soñaron Moreno, Castelli,
San Martín o Belgrano. Estos hombres
de Mayo seguramente se sumarían para
pelear por una nueva y Segunda Independencia.
Pero no estarían solos, millones
de jóvenes, trabajadores, intelectuales,
que anhelan un país distinto, se
anotarían con entusiasmo en sus filas.
Los Kirchner hablaron de soberanía,
pero estafaron a todos. Como sus antecesores,
son responsables de la dependencia. Hoy
tienen el tupé de forcejear tibiamente
por el petróleo de Malvinas, pero
es una muestra más de su ya alicaído
doble discurso. Los K. utilizaron todos
los mecanismos de entrega, los mismos que
ya usaron cuando fueron gobierno sus hoy
circunstanciales contrincantes de la “oposición”.
En lugar de repudiar la deuda
externa y romper con los organismos internacionales,
fue el gobierno que más plata le
pagó al imperialismo, al FMI, Banco
Mundial y BID. Ahora se deben U$S 190.000
millones. Por eso “vuelven”
al FMI y maquinan el famoso megacanje para
pagarle a los bonistas buitres… con
las reservas. Debemos reconocer que en un
rapto de sinceridad le han puesto fondo
del Bicentenario a una nueva maniobra de
vil entrega.
En lugar de nacionalizar el comercio exterior
y la banca, permitió que se fugaran
U$S más de 40.000 millones.
En lugar de recuperar los
recursos naturales y servicios privatizados,
profundizó la entrega del petróleo
y el gas. No sólo no reestatizó
YPF sino que, al trasladar a las provincias
la propiedad de los yacimientos, con la
famosa Ley Corta, se le renovaron a las
multinacionales petroleras los yacimientos
por treinta años más, sin
exigirle siquiera que cumplan con los planes
de inversión pactados.
Asimismo mantuvo el saqueo sobre la minería,
industria monopolizada por grandes capitales
extranjeros, exenta de la mayoría
de los impuestos y que devasta porciones
enormes del planeta como recientemente en
Andalgalá y San Jorge.
Y jamás hicieron nada
por recuperar Malvinas: el Parlamento Europeo
declaró como propias las 350 millas
que rodean a nuestras islas Malvinas, Georgias
y Sandwich del Sur, y ahora se apropian
ya sin tapujos de las riquezas de nuestra
plataforma submarina, esbozan nada más
que un tenue reclamo diplomático.
El colmo de la entrega es haber contratado
para el manejo de la deuda al banco inglés
Barclays que es a su vez el principal accionista
de la empresa petrolera que se dispone a
usurpar el petróleo de nuestras Malvinas.
El resto de la oposición burguesa
abona a la dependencia. Los radicales, que
ya entregaron con Alfonsín y la Alianza,
Prat Gay de Carrió que trabajó
para la Banca Morgan, Macri y De Narváez
que quieren privatizar todo y sus amigos
del PJ disidente también. Todos ellos,
medraron con la crisis política de
los K. y el sainete Redrado, pero salieron
a coro a defender la legitimidad de los
usureros y la deuda, así como de
la entrega en general.
Por ello, como parte de la
pelea por un nuevo proyecto de país,
una Argentina Socialista, la Segunda Independencia
Nacional es un objetivo necesario y urgente
en el cual coincidimos con muchos luchadores
antiimperia-listas y empalmamos con los
anhelos y sentimientos antiyanquis y liberadores
de amplias franjas obreras y populares.
En ese camino, el espacio por el no pago
de la deuda con el que venimos impulsando
varias acciones, es un paso aún pequeño,
pero muy positivo, que reúne a la
izquierda y un arco de sectores provenientes
de la tradición peronista y nacionalista
popular. Solanas y Proyecto Sur criticaron
la deuda, aunque no llamaron a movilizar
ni confluyeron, salvo algunos de sus integrantes,
en el espacio contra la deuda. Hemos compartido
acciones en defensa del petróleo
o la minería, pero lamentablemente
se vienen negando a darle continuidad a
esas acciones episódicas y también
a confluir con la izquierda en una propuesta
política en común para luchar
por una nueva Independencia. Insistiremos
en este llamado ya que estamos convencidos
de la necesidad de ampliar la coordinación
lograda y desarrollar una fuerte campaña
de debate y movilización por la Segunda
Independencia.
Los patriotas revolucionarios
del siglo XIX forjaron a través de
luchas populares nuestra Primera Independencia
que fue entregada por los gobiernos capitalistas
que se fueron entronizando sucesivamente
en el país. Es la hora de no pagar
la deuda, de recuperar los recursos naturales
y anular las privatizaciones, de nacionalizar
la banca y el comercio exterior y de romper
todos los pactos políticos y económicos
que nos atan al imperialismo. Consensuando
un frente común con los países
latinoamericanos que viven procesos de cambio.
Por eso, te invitamos al MST para impulsar
junto a nosotros una fuerte campaña
en el aniversario del Bicentenario de lucha
por una Segunda Independencia Nacional.
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