| Macri,
un gobierno que hace agua
Además
de dos muertes por descargas eléctricas
y un pibe perdido en un arroyo de La Matanza,
las tormentas en la Capital y el conurbano
dejaron importantes pérdidas y mucha
bronca.
Marcelo
Parrilli legislador porteño electo
por el
MST-Nueva Izquierda
Ante
el agua, el vocero macrista Rodríguez
Larreta culpó al clima, le pidió
a la gente “que no cruce las calles”
y prometió que todo mejorará
“en el 2012, cuando finalicen las
obras”…
Uno tras otro, los gobiernos capitalistas
porteños hablan de “las obras”
como si fueran dos palabras mágicas
que pudieran revertir los daños o
la bronca. Mienten. Mintieron De la Rúa,
Ibarra y Telerman. Y por supuesto, miente
también Mauricio Macri.
El cambio climático es un problema
real y global, que afecta a la Argentina
y al mundo. Pero justamente por eso, mayores
deberían ser las prevenciones que
tomen los gobiernos. Más aún
si se trata de la ciudad más rica
del país.
“Las
obras” de Macri…
…van al revés de lo que hace
falta. Quizás el canal aliviador
del Arroyo Maldonado, megaobra que incluyó
una denuncia penal por sobreprecios, cuya
primera parte finalizaría en 2011
y la segunda en 2012, sea un paliativo.
Pero la termninación de otras obras,
como las de los arroyos Vega y Medrano,
todavía están en los planos.
Además, Macri desechó alternativas
de muy menor costo, como la que propusieron
organizaciones ambientalistas, con reservorios
y un lago regulador a cielo abierto en Pacífico.
En una ciudad ya muy escasa en áreas
verdes, Macri cambia adoquinado por asfalto
y cementa debajo de plazas. Tiempo atrás
licitó la construcción de
11 playas de estacionamiento, todas bajo
plazas y parques, algunas ya en marcha.
Esto empeora el escurrimiento natural. Para
colmo, planea taponar más espacios
verdes con su Policía Metropolitana,
como venimos denunciando (ver recuadro).
Otras “obras” que afectan el
drenaje son los megaempren-dimientos inmobiliarios.
En barrios como Caballito, Belgrano y Palermo
se permitió la proliferación
de torres sin haber adecuado los servicios
de luz y cloacas. Y la prolongación
artificial de la costa del río en
Puerto Madero dificulta la salida de los
canales pluviales.
A su vez Edenor y sobre todo Edesur, privatizadas
a las que Macri defiende y Cristina Fernández
de Kirchner subsidia, aportaron al desastre
al no mantener las cámaras y la red
eléctrica en condiciones, con el
consiguiente peligro mortal. Muchos semáforos
no anduvieron y los cortes de luz afectaron
a unas 200.000 personas.
Más
“obras” de Mauricio
Macri no garantizó que se haga en
forma adecuada la limpieza de las bocas
de desagüe en el Río de la Plata.
Tampoco el correcto despeje de los restos
de la inundación del lunes 15. Sobre
llovido, mojado. Y en cuanto a la basura,
eterno problema, prorrogó una vez
más los multimillonarios contratos
con las empresas privadas, cuyo mal servicio
es un 70% más caro que si fuera estatal.
Párrafo aparte merece la precaria
situación de los 27.534 sumideros
y los conductos pluviales de la Ciudad,
que no se limpian ni reparan como corresponde.
Por esa razón se inundan zonas que
jamás se inundaban, en donde no hay
arroyos subterráneos, y el agua tarda
en escurrir.
Las empresas privadas a cargo del mantenimiento
son Automat Arg, Reconstrucción Caños
y Mantelectric. Sus contratos vencieron
en 2008, pero Macri los prorrogó
dos veces pese a que el servicio era pésimo.
La Auditoría porteña, en su
informe sobre el 2008, constató que
las empresas ponen menos camiones que los
que marca el contrato y señaló
que el gobierno “no cumplió
eficazmente con varias de sus responsabilidades
ni pudo hacer que las contratistas mantengan
a los sumideros, cámaras, bocas de
inspección y nexos en buen estado
operativo y sin residuos, escombros o materiales
sobrantes de las obras realizadas, como
lo exige el contrato”. Más
claro, agua.
Saltó
la bronca
Ante el colapso, la gente no se quedó
callada. Hubo cacerola-zos, cortes de calles
y hasta quema de gomas en La Paternal, Villa
Crespo, Barracas, Flores, Floresta, Caballito,
Almagro, Palermo, Villa del Parque y otros
barrios. Compañeros del MST participaron
en varias de las protestas de esots días,
denunciando a las empresas privatizadas
y al gobierno porteño.
Mientras Buenos Aires se inunda, hay cortes
de luz y la Policía Metropolitana
anda por las calles sin control legal, Macri
está de vacaciones en Córdoba
y la Legislatura sigue sin sesionar desde
el 10 de diciembre. A mi modo de ver, es
un verdadero desgobierno y una burla a los
habitantes de la Ciudad.
A causa de la bronca popular, Macri tuvo
que elevar la indemnización que establece
la Ley 1575 de 5.000 a 8.000 pesos. Igualmente,
esa cifra sigue siendo insuficiente para
muchos vecinos y pequeños comerciantes
que perdieron mucho más.
Hace falta un plan de obras bajo control
popular y de la UBA, nacionalizar las privatizadas
con control de sus trabajadores y usuarios,
e indemnizaciones acordes a lo perdido.
Como parte de la pelea nacional, en la Ciudad
hay que redoblar la movilización
contra este gobierno macrista que hace agua
por todos lados.
Ver
nota
Ey,
Macri… Parques sí, comisarías
no
|