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Nuestro diputado de la Ciudad

Asumió Marcelo Parrilli

Atrás quedaron casi tres meses de postergación por peleas de reparto de cargos entre el PRO y Proyecto Sur. En la Legislatura porteña, nuestro diputado asumió su banca al servicio de las luchas y la construcción política.

El lunes 1º de marzo, en la sesión preliminar, Mauricio Macri hizo su discurso de apertura. Igual que Cristina, fue casi todo de autoelogios, aunque mucho más corto que el de ella…
Entretanto, frente a la Legislatura se fueron juntando compañeros del MST-Nueva Izquierda. Adentro, en las gradas, aguardaban familiares y amigos de Marcelo, Vilma Ripoll, Héctor Bidonde, compañeros de la dirección de nuestro partido y del CADHU.
Terminada la sesión de Macri, se abrió una nueva sesión. Primero se leyó la renuncia de Patricia Walsh, quien dijo unas palabras y recibió el reconocimiento de todos los bloques. Una vez aprobada su renuncia, el vicepresidente 1º, Oscar Moscariello, hizo poner de pie a todos los presentes y le tomó juramento al compañero Parrilli.
Ante la pregunta de si “se compromete a cumplir los compromisos asumidos ante la ciudadanía que lo eligió”, Marcelo no dejó dudas: “Por las banderas levantadas con las que lucharon los 30.000 compañeros detenidos desaparecidos, sí me comprometo”. Resonaron los aplausos y ocupó su banca.

Primeras palabras


“Deseo saludar a las señoras y señores diputados presentes. A mi compañera Patricia Walsh, que acaba de dar un ejemplo de cumplimiento de compromisos políticos. También a todos los compañeros del espacio MST Nueva Izquierda que, a través de las distintas corrientes históricas que se reflejan en lo que hoy es ese espacio político, son quienes colocaron aquí a distintos compañeros de lucha, como fueron Vilma Ripoll, Marcos Wolman, después Patricia y actualmente yo. Héctor Bidonde también fue un compañero que tuvo una importante participación, que se reflejó en ese espacio.
“Más allá de los méritos que podamos tener por nuestros esfuerzos personales, nosotros somos el resultado de miles y miles de compañeros que abnegada y sufridamente militan, pero no básicamente para que lleguemos a algún cargo público sino para la construcción de un espacio político.
“En ese sentido, las bancas y cargos que podamos conseguir en la estructura del Estado están al servicio de las luchas y las necesidades de los sectores más explotados y más sufridos. Obviamente, la construcción de ese espacio político se debe hacer con un criterio amplio, pluralista y unitario.
“A quienes me conocen, les diré que seguiré haciendo lo que hice durante toda mi vida, aunque trataré de hacerlo cada vez mejor. A los que no me conocen, no les voy a decir nada o sólo que me miren actuar, que vean lo que hago y lo que no, ya que no solamente se hace con la acción sino también, muchas veces, con las omisiones.
“Tenemos un compromiso básico en la defensa de lo público; es decir, de la salud pública, de la educación pública, del espacio público, del transporte público.
“También defendemos los derechos y garantías individuales que están en la Constitución de la Ciudad, en la Constitución Nacional y en los tratados internacionales, que no son -como muchos nos pretenden hacer creer- subterfugios o tecnicismos destinados a garantizar la eventual impunidad de algún presunto autor de un delito. Por el contrario, son conquistas históricas de la humanidad que han costado miles de vidas y que debemos seguir sosteniendo.
“Digo esto, porque veo un avance -al menos en la superestructura política- en la interpretación que indica que solo se puede garantizar la llamada ‘seguridad ciudadana’ con la versión actualizada de lo que en su momento fue la doctrina de la seguridad nacional, con represión, aumento de penas, etcétera.
“Nosotros no tenemos ninguna duda de que la represión, el aumento de penas y las sanciones nada tienen que ver con la seguridad, ya que ésta se garantiza con salud, educación, vivienda y acceso a mayores posibilidades. En ese terreno vamos a trabajar.
“Nos preocupa mucho la conformación de una Policía Metropolitana que, además, está sin control alguno, porque la comisión de esta Legislatura destinada a controlar sus incorporaciones no se constituyó. Creemos que esta policía no es una solución.
“Señor presidente -y esto lo digo después de 33 años de ejercicio de la profesión de abogado y de militancia política y social-, muchos de los que estamos acá sabemos que la policía no está para combatir el delito. Lamentablemente, por la corrupción existente en el aparato de seguridad, el aparato judicial y el aparato político, la policía está para administrar y gestionar el delito; lucra con él. Entonces, nos parece que tener una policía sin control y con una integración totalmente ajena a la participación popular es aumentar el problema y no resolverlo.
“Éstas son algunas de las preocupaciones fundamentales que tenemos. En ese marco, vamos a avanzar con todos aquellos que propongan proyectos, leyes, resoluciones y declaraciones que avancen en esa dirección. No tenemos ningún tipo de prejuicio. Sabemos las posiciones políticas que sostenemos y en el marco de alcanzar esos objetivos estamos dispuestos a debatir democráticamente con todos los sectores.”


Agenda cargada

Luego de sus palabras, Marcelo salió a saludar a la militancia del MST que festejaba afuera de la Legislatura. Si todo el verano ya había venido participando de las iniciativas sobre la deuda externa o contra la policía de Macri, a partir de ser diputado ahora su agenda se intensifica.
En esa misma semana, por ejemplo, entre otras cuantas actividades, Parrilli acompañó la marcha de ATE y Ademys por salarios, la conferencia de prensa de los trabajadores del Colón contra la destrucción del teatro, estuvo con delegados del Banco Provincia que enfrentan el cierre de la sucursal Pompeya, fue a un programa de C5N para polemizar en defensa del matrimonio gay y participó del abrazo al Hospital Lagleyze que Macri quiere cerrar...
Adonde no asistió Parrilli es a la reunión y almuerzo de los jefes de bloque con Macri, a invitación de éste. Y explicó así su ausencia: “No hay ningún acuerdo posible con un jefe de gobierno que recorta los salarios de sus trabajadores, quiere cerrar hospitales como el Lagleyze, usar picanas eléctricas y promueve negocios privados como el megacentro de convenciones de La Rural para su amigo De Narváez. Además, las leyes que no le gustan las veta, como hizo con varias sobre derechos humanos y con el laboratorio estatal de genéricos. Nuestro lugar es en la Legislatura y, sobre todo, junto a los trabajadores y el pueblo”.


Pablo Vasco
 


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