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Argentina - Reportaje a la diputada Patricia Walsh
(MST-Nueva Izquierda)

"Kirchner impone leyes represivas
por orden de Bush"


Reportaje: Pablo Vasco

La compañera Patricia Walsh, diputada electa de la Ciudad de Buenos Aires, es una destacada luchadora por los derechos humanos en Argentina. Aquí nos comenta sus opiniones sobre la persistencia de la impunidad bajo el gobierno de Néstor Kirchner y, en especial, sobre la nueva legislación “antiterrorista” aprobada en junio pasado.

El gobierno de Kirchner, dentro y fuera del país, dice defender los derechos humanos...

Es una tergiversación perversa de la realidad. Incluso su candidata presidencial, la senadora Cristina Fernández de Kirchner, lo repitió en sus últimas giras por el exterior. Pero ni el presidente ni su esposa han defendido los derechos humanos en el pasado, ni en el presente.
Durante la última dictadura militar, siendo abogados, no presentaron un solo hábeas corpus por compañeros desaparecidos. Ya en democracia, no fueron a una sola marcha por los derechos humanos ni reivindicaron esta lucha, la más legítima de las que se dan en nuestro país. Se apropiaron de banderas que desde el movimiento de derechos humanos venimos sosteniendo hace más de tres décadas, para manipularlas en su beneficio político. Han cooptado a importantes referentes de los organismos históricos de derechos humanos, y hasta se autoadjudican la nulidad de las leyes de impunidad, que logramos desde nuestra propia banca legislativa, acompañada por la presión y la movilización popular, cuando jamás antes lo habían propuesto, y el propio bloque del Partido Justicialista-Frente para la Victoria ni siquiera tenía un proyecto legislativo en ese sentido.
El presente tampoco habla del respeto a los derechos humanos, sino al contrario. La gran mayoría de los indultos a genocidas que firmó Carlos Menem aún sigue sin ser anulada. Tenemos al compañero Julio López desaparecido, al docente Carlos Fuentealba asesinado, a la Gendarmería todavía instalada en Las Heras y sigue el ‘gatillo fácil’ de la policía. Hay miles de luchadores populares procesados y también hay presos por luchar, presos políticos. Por eso sectores del pueblo están viendo que los hechos contradicen el discurso oficial. Además, de las masacres de diciembre del 2001 y del Puente Pueyrredón en 2002 no hay un solo responsable político juzgado ni condenado. Y mientras sostiene esta impunidad, Kirchner impuso en el Congreso, por orden de George Bush, una nueva legislación represiva con el argumento del “antiterrorismo”.

¿Cuál es el contenido de esa ley?

 En realidad, lo que han votado es una reforma del Código Penal. Ya el artículo 213 bis de este Código se usó años atrás para perseguir a los opositores políticos. Ahora el gobierno agregó los artículos 213 ter y quater1 . Sus ambigüedades permitirían calificar de “terrorista” a cualquier acción popular que intente cambiar una medida gubernamental, con el objetivo de seguir penalizando la protesta social.
Pero además, se legisló bajo presión del GAFI. El GAFI es el Grupo de Acción Financiera Internacional sobre Lavado de Dinero, un organismo internacional al servicio del imperialismo que Argentina integra desde el 2000. Como el 27 de junio se reuniría el GAFI en París, exigían votar antes la ley para demostrar que Argentina da “seguridad jurídica para las inversiones internacionales”...
En el afán de aprobar rápido esta norma, los diputados incumplieron hasta los pasos reglamentarios formales. La Comisión de Legislación Penal  se reunió, para debatir el proyecto y emitir dictamen, sin el quórum reglamentario. Entonces directamente recolectaron las firmas en forma individual y llevaron el tema a votar a la sesión con una mayoría simple, cuando lo cierto es que requería una mayoría especial.
En resumen, el 20 de diciembre de 2006, justo en el aniversario del Argentinazo de 2001, Néstor Kirchner envió el proyecto al Senado. Allí lo defendió la senadora Vilma Ibarra y se aprobó con un solo voto en contra. Luego, en Diputados, la defensa estuvo a cargo de la diputada Rosario Romero. Y lo aprobaron, obedientes, los bloques del PJ-Frente para la Victoria y de la UCR. Votaron en contra el ARI, el PS, el diputado de izquierda Carlos Tinnirello y algún otro. El derechista PRO de Mauricio Macri y Ricardo López Murphy tampoco lo votó, pero porque quería aún más dureza represiva.

 Pero esa ley tenía antecedentes...

 Así es. Ya en marzo de 2005, como diputada nacional, denuncié y voté en contra de otros dos instrumentos jurídicos “antiterroristas” que impuso Kirchner y que ni siquiera Carlos Menem había logrado hacer aprobar: el Convenio Internacional para la Represión de la Financiación del Terrorismo y la Convención Interamericana contra el Terrorismo. La ratificación de ambos obligaba a adecuar la legislación nacional, como alerté entonces, y ahora se concretó (2).
A partir del atentado a las Torres Gemelas, la Administración Bush endureció las leyes en su propio país, por ejemplo con el Acta Patriótica que recorta libertades democráticas, y presionó para que en América Latina se modifiquen los códigos penales. Por eso el GAFI busca igualar lavado de dinero a terrorismo, cuando es sabido que el lavado tiene otros fines.
En octubre de 2005, en la IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata y ante el propio Bush, Kirchner se comprometió a avanzar con esa legislación. Lo mismo hizo en septiembre pasado ante la Asamblea de la ONU. Y lo mismo hizo su esposa en sus reuniones con el Consejo Judío en Venezuela y con el Comité Judío Americano en Washington. Este “gobierno de los derechos humanos” cumplió así las órdenes directas del imperialismo norteamericano y sus socios, promotores, ente otros crímenes, de la guerra contra Irak, las agresiones en Medio Oriente y la militarización de la Triple Frontera, todo en nombre de “combatir al terrorismo”.
Hemos repudiado esta ley desde toda la izquierda; los organismos de derechos humanos y organizaciones que integramos Memoria, Verdad y Justicia; la Asociación de Abogados de Buenos Aires y la Asociación Americana de Juristas, entre muchos otros. Como bien me dijo Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo, el día que estuvimos en esa vergonzosa sesión donde se aprobó la ley: “Si el gobierno y el Congreso no quisieran financiar al terrorismo deberían dejar de pagar la deuda externa, porque los mayores terroristas del mundo son Bush y los Estados Unidos”.

Notas

1 El art. 213 ter crea la figura de “asociación ilícita terrorista”. Y considera así a quienes pretendan “aterrorizar a la población u obligar a un gobierno o a una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo”, si “propagan el odio étnico, religioso o político” y tienen “armas de guerra, explosivos, agentes químicos o bacteriológicos o cualquier otro medio idóneo para poner en peligro la vida o integridad de un número indeterminado de personas”. El art. 213 quater reprime a quien aporte dinero o bienes para cometer ese supuesto delito “independientemente de su acaecimiento”; o sea, aunque el hecho ocurra o no...
2 “Cuando nosotros bajemos a tierra [el contenido de estas leyes] y lo incorporemos al Código Penal, cosa que no se ha producido pero es inminente, nos vamos a dar cuenta que se trata de una herramienta para criminalizar mejor la protesta social, con penas más duras.” (diputada Patricia Walsh, versión taquigráfica de la sesión de la Cámara de Diputados de la Nación del 30/3/05, en la cual se aprobó la Ley 26024)

 

 


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