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Brasil - Heloísa Helena:

"El PSOL nació como una
obligación histórica"

El día 6 de mayo de 2007, centenas de militantes y simpatizantes llenaron el Auditorio de la Asamblea Legislativa de Río Grande do Sul para debatir las Tesis presentadas al 1er. Congreso del PSOL. Aquí reproducimos la intervención de Heloísa Helena en esta actividad.

Encontré mejor no firmar ninguna de las tesis porque fui electa presidente del PSOL por un importante acuerdo partidario, por lo tanto, comprendiendo y sintiéndome identificada con varías de las propuestas, preferí no firmar ninguna de las tesis, pero quiero decir que tengo la voluntad de entrar en ese debate.
El PSOL jamás podrá afirmar, u osar afirmar que es el propietario de las banderas históricas de la clase trabajadora, el propietario de las concepciones socialistas acumuladas a lo largo de la historia de la humanidad, a lo largo de la historia contemporánea.
El PSOL nació por una obligación histórica a partir de la traición del gobierno de Lula, cuando el pasó a legitimar y profundizar el proyecto neoliberal. No osamos pensar que somos militantes iluminados, representantes de un santuario único y exclusivo, ungidos por los dioses de la revolución socialista, porque no lo somos. La historia de la izquierda en Brasil no nació con el PT, ni se cierra con el PSOL.
Existen otros militantes socialistas, comunistas brasileros, que pueden haber militado mucho más que nosotros en otros movimientos de la historia del país, de América Latina y de la humanidad. Es bueno que la gente tenga un sentimiento de humildad, ese sentimiento es también útil para no vivir una frustración anticipada, creyendo que el PSOL va a acabar de aquí a poco tiempo.
El subcomandante Marcos, el zapatista, cuenta una bonita historia, cuando hablaba sobre amor. El decía que el amor es como un cántaro que todos los días se cae y que se rompe en muchos pedacitos y quien quiere mantener el amor, todos los días recoge los pedacitos con mucho cariño y los pega y recompone el cántaro. El decía que la angustia de los apasionados es pensar en la posibilidad de que llegue el día terrible donde ese pedacito son tan pequeños que ya no se pueden pegar para reconstruir el cántaro. Ese es un día, que yo espero no ver, si un día acaso llegue ese momento, que los pedacitos sean tantos que el PSOL ya no sea un partido revolucionario, yo hablo por mí y se que hablo por mucha gente, al día siguiente estaremos en la lucha cotidiana para entregar al pueblo brasilero, la izquierda socialista y democrática un nuevo instrumento de lucha. Una nueva herramienta partidaria. Por lo tanto yo no tengo esos problemas en relación al futuro. Y si nosotros estuviéramos muy cansados, con certeza que estarán otros compañeros por ahí, la juventud, y muchas personas de cabellos blancos que sienten bien y están menos cansados que nosotros. Esto no marca mi preocupación cotidiana.
Pero hay un debate recurrente – y yo entiendo que sea recurrente, porque nuestras experiencias recientes, de alguna manera, complican mucho nuestra relación con la institucionalidad.
Se nos dice que el PSOL promueve la coexistencia pacífica con la burguesía nacional e internacional. Y que hay sectores del PSOL que son electoralistas y sólo piensan en las elecciones y otras cosas. Y yo salté junto con Robaina, y decía: “pero si yo perdía mi mandato”. Porque yo perdía un mandato garantizado por ocho años como senadora y ahora tengo que aguantar adonde llego, en todo el país, en las favelas y en los aeropuertos, a gente que me hace responsable por la elección del balandra que quedó en mi lugar. Y yo aguanto eso. Y no oí a mis bases, porque si hubiese oído a mis bases en Alagoas yo no habría sido candidata a la presidencia de la Republica.
El PSOL dio una demostración concreta cuando dejó un mandato de ocho años en el Senado para entregar a uno de sus mejores cuadros para disputar una campaña presidencial que nosotros sabíamos de antemano derrotada, derrotada electoralmente pero victoriosa políticamente. El partido perdió la mayoría de nuestros parlamentarios, que podían por el camino más fácil de la coexistencia pacífica, con el electoralismo, haber usufructuado de los cargos, del prestigio, de la liberación de enmiendas y de poder. Y yo vi una campaña electoral que muchos de los que hacían el debate contra el electoralismo actuaban frenéticamente para que los suyos salieran electos.
Era correcto estructurar una participación en la institucionalidad, para que ese espacio de lucha pudiese ser utilizado para poder mostrarle a la sociedad las propuestas legítimas y concretas que los socialistas defienden en Brasil.
Nosotros tenemos que entender que el 99% de los militantes y de los dirigentes del PSOL no están en el chiquero parlamentario y en las instituciones, 99% de nuestros militantes y de nuestros dirigentes están en los movimientos sociales, nosotros estamos en los movimientos sociales. ¿Y que estamos haciendo en los movimientos sociales? ¿Por qué estamos articulando para fortalecer – con la autonomía de los movimientos sociales - esta herramienta política importante que es el PSOL? ¿Y que estamos haciendo? Más allá del parlamento, de la institucionalidad, de nuestras otras participaciones, nosotros estamos en los movimientos sociales. Y no entiendo esa agonía eterna – y curiosamente reaccionaria – de gente que se posiciona de esa forma que es el retrato del PSOL.
En relación a la dirección partidaria, algunos hacen – yo sinceramente encuentro que son polémicas estériles – una disputa dañina: que hay un centralismo burocrático en la dirección del partido, que el partido no democratiza.
Realmente existen graves errores en la estructuración de nuestras direcciones en todo Brasil, especialmente en la dirección nacional, esto es un hecho. Pero algunos están diciendo que es por causa del centralismo burocrático, que queremos pasar un tractor por encima de las bases y no se cuantas cosas más.
Esto es por fragilidad nuestra, no existe ningún ímpetu centralista burocrático, de pasarles el tractor a las bases partidarias, de impedir la democracia interna; algunos infelizmente u otros felizmente, pueden decir, pero la realidad es que eso no ocurre.
Nosotros tenemos que entender nuestras gigantescas debilidades. Quien está construyendo el partido ve claramente como es nuestra estructura, el PSOL es muy frágil. Por más que seamos guerreros, combatientes socialistas, camaradas, el PSOL es una estructura frágil, pequeña, una partícula en la dimensión del universo político y económico brasileño.
Somos pequeños, frágiles. Algunos de nosotros, los más osados, creen que solo la luz de la vanguardia va a iluminar al pueblo brasilero, que la gente va al frente y el pueblo por detrás. Algunos de nosotros tienen esa pretensión, pero tenemos una estructura partidaria pequeña, desorganizada, indisciplinada. Y muchas veces se privilegia la lucha interna en lugar de la lucha en defensa de la sociedad. Hablan de alianza con los pobres, los oprimidos, los marginados, pero esa alianza no se configura en las luchas cotidianas con los movimientos sociales. Nosotros tenemos que decir eso de nosotros mismos. No se trata de apuntar a unos u otros. Yo tengo responsabilidades, ustedes tienen responsabilidades, tal vez algunos tengan más o menos responsabilidades en relación a otros. Es importante que tengamos la humildad y la maduración para identificar como es nuestra estructura partidaria nacional, para que la gente tenga una política clara de articulación con los movimientos sociales, no viendo a los movimientos sociales como instancias interplanetarias. La realidad no es así. Muchos de los movimientos sociales, que a veces la gente endiosa, son movimientos que pactan con la política del gobierno Lula, son movimientos sociales burocratizados, corrompidos, que ya no se articulan con sus bases militantes.
Es preciso madurar, es preciso ser humilde para entender lo que nosotros somos. Que necesitamos una política de formación de cuadros, una política clara, humilde, con dedicación militante cotidiana, como muchos ten dentro del PSOL - para articular con los movimientos sociales. Precisamos también hacer una autocrítica de cómo todos nosotros, colectivamente, estamos posicionándonos en la organización del PSOL, en la organización de los núcleos partidarios.
El capitalismo está derrotado por la precarización de las relaciones de trabajo, por el desempleo, por la violencia en masa, por el dolor y la miseria, por el sufrimiento de nuestro pueblo.
Y al revés de estarnos disputando los despojos de esa guerra entre nosotros mismos, tenemos que ser capaces de articular con lo que queda de la izquierda socialista y democrática que no se vendió, que no se rindió.
¿Qué es lo que podemos aprovechar de esas experiencias? De las experiencias de América Latina y de otros lugares del mundo, sin ningún seguidismo cretino en relación a cualquier experiencia en cualquier lugar, pero aprovechando las experiencias importantes que están siendo desarrolladas para que podamos hacer esta disputad también en el imaginario popular. No es fácil para el PSOL. Para nosotros sería más fácil proclamar palabras de orden (consignas), es mucho más fácil y más rápido, exige mucho menos tiempo y disciplina…
Precisamos construir una herramienta de lucha al servicio de la clase trabajadora, para dar los pasos que son necesarios para el socialismo. Vamos a discutir en el congreso que socialismo queremos, porque hay divergencias entre nosotros, y claro que hay. ¿Cuál es el socialismo que nosotros queremos? ¿Cuáles son los pasos que tenemos que dar?...
¿Cómo es eso que se configura? ¿Cuáles pasos son necesarios? ¿Cuáles los caminos de la democratización de aparato del Estado? ¿Cuál la permeabilidad de las instituciones de Brasil? ¿Cómo se dará la ruptura democrática? ¿Cómo será la estrategia de acumulación de fuerzas? ¿Cómo es esto? Alguien puede encontrar que paz, pan y tierra, puede ser una bandera revolucionaria… y alguien puede entender que es reformista. Alguien puede encontrar que la lucha de los bancarios, de los profesores, por mejores salarios, es al mismo tiempo que una acumulación de fuerzas es también una estrategia que atenúa las tensiones sociales. Que al obtener mejores salarios no se hace el enfrentamiento con los banqueros, no se lucha por la reducción de la política de intereses, entonces la acumulación de fuerzas coloca cosas que son importantes en relación al papel del Estado brasileño. O, ¿qué es la reforma agraria? ¿Cuál la reforma urbana? ¿Cuál es una política para educación y salud, para asistencia social? ¿Para las fuerzas armadas? ¿Para el aparato de seguridad militar?
Eso es dialogar con el pueblo también. No es dialogar con la visión etapista, reformista, no es ser inconsecuente políticamente con la visión de los socialistas y de la clase trabajadora. Significa dialogar, si, con la población brasileña, porque no tenemos el derecho de declarar que nosotros somos los dueños de la verdad absoluta, los iluminados que con algunas palabras de orden vamos a implantar por decreto el socialismo en el Brasil, porque infelizmente, por más que nosotros, socialistas, seamos invencibles, la correlación de fuerzas hoy no permite implantar o socialismo.
Vamos a ver lo que va a dar el congreso, nadie lo sabe. Yo por lo menos no estoy ni ahí con la danza de las trenzas las roscas, con el número de delegados que va a tener cada uno. No estoy pensando en eso.
Cuando al inicio de la fundación del PSOL a gente decía que el PSOL nació para ser un abrigo para la izquierda socialista y democrática que se vende al gobierno y no se rinde al capital, cuando nosotros decíamos eso: abrigo, que puede ser una casa temporaria o una casa definitiva, un lugar donde usted quiera vivir mucho más tiempo. Entonces o congreso del partido es un momento muy importante, es un momento en el cual todas las divergencias deben ser tratadas de forma transparente, de forma clara. No tengo ningún miedo, ninguna preocupación con nadie de ninguna tendencia histórica que sea capaz de intolerancia, de truculencia, de desrespeto. El pluralismo fue la base de la democracia interna establecida dentro del PSOL. Y yo espero que nosotros estemos a la altura de ese momento histórico y de la obligación histórica que el PSOL cumple hoy en el país.
Anteayer salí a la una y media de la tarde de Maceió y llegué cuatro y media de la mañana siguiente a Amapá, al otro día salí a la una de la mañana de Amapá y llegué a las dos de la tarde para hacer una conexión para venir a Porto Alegre.
Y hago eso con la mayor de las alegrías, aunque esté exhausta físicamente, porque yo se que no estoy sola en esta lucha, porque se que existen millares de militantes de la izquierda socialista y democrática, millares de militantes del PSOL que están trabajando mucho, mucho, mucho, talvez hasta un extenuamiento físico mucho mayor del que yo siento y el de muchos otros cuadros partidarios que a veces tienen más visibilidad pública, y es por eso que me siento muy feliz y muy agradecida a los militantes y a los dirigentes del PSOL que me dan la oportunidad de ser parte de la construcción de una herramienta tan importante, de una herramienta que yo espero que tenga larga vida.
¡Larga vida al PSOL! ¡Paz entre nos y guerra a los señores! Es eso lo que tenemos que hacer, Por lo tanto, buen congreso mi querido Río Grande do Sul, buen congreso al PSOL y espero realmente que estemos a la altura de esa obligación histórica.

 


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