| Por
un Gobierno de la Clase Trabajadora
y el Pueblo
El
objetivo principal del partido será
el agrupar las demandas sectoriales en un
programa de cambio social y construir, tanto
por la necesidad misma que la lucha crea
como por la necesidad de crear lucha, un
instrumento centralizador y coordinador
de demanda. Podemos decir que una de las
tareas del partido, y una de sus responsabilidades
ante el conjunto del pueblo, es también
su propia construcción orgánica.
Este programa de movilización y cambio,
a través de darle contenido a las
luchas sectoriales en un proceso de cambio
radical de todo el sistema, aportará
a la creación de una conducción
popular que cristalice en un gobierno de
la Clase Trabajadora y el Pueblo Pobre,
que se forme por los trabajadores y no sobre
ellos, en unión con los pueblos originarios
y el conjunto de los excluidos, mujeres,
diversidad sexual, etc. Este gobierno sólo
será posible por la unión
en la lucha de todas las capas pobres, recogiendo
las tradiciones de organización comunitaria
presentes en nuestra historia, desde las
comunidades indígenas a la comuna
autónoma de principios del siglo
XX, desde los comandos comunales y cordones
industriales durante los setenta, o las
organizaciones de pobladores y deudores
actuales y el movimiento estudiantil....
Sólo obtendremos el mando de la sociedad
si construimos un Partido Político
que unifique al conjunto de la clase trabajadora
y a los pobres de Chile, en unión
también con los sectores medios empobrecidos
que se sumen al proyecto popular. La creación
de un instrumento político que organice,
apoye y conduzca las luchas populares hacia
la propiedad de los trabajadores sobre los
medios de producción y distribución,
así como la construcción de
una forma de gobierno con la más
amplia participación popular y democrática...
Tenemos la certeza que no habrán
transformaciones de fondo y en beneficio
de las grandes mayorías nacionales
hasta que no cambie la clase social que
gobierna y es dueña de las empresas
y el poder. Nuestro objetivo es que gobierne
la clase trabajadora, que somos la gran
mayoría de los chilenos. Para dar
esa lucha nos constituimos como partido...
Luchamos por una sociedad donde se termine
con la explotación, pobreza y humillación
del pueblo trabajador. Luchamos por una
sociedad donde reine la igualdad, la justicia
social y la dignidad del pueblo. Nuestra
organización lucha por la sobrevivencia
planetaria, porque de continuar el poder
en manos de la clase patronal, tanto en
Chile como en el mundo, la Tierra, el medioambiente
y los recursos naturales corren el peligro
cierto de su exterminio por el afán
de riqueza y el uso irracional de los recursos
naturales para mantener los niveles de consumo
de una minoría privilegiada. Nuestra
lucha, por lo tanto, también es por
la sobrevivencia y explotación racional
y solidaria de nuestro entorno. Por la sociedad
sin clases, sin explotados ni explotadores...
Las tareas titánicas de nuestro nuevo
instrumento político cobran sentidos
superiores, y mayores posibilidades de éxito,
en la medida en que se liguen a la lucha
latinoamericana y mundial de los pobres
de la Tierra. La solidaridad y lucha común
con las organizaciones y pueblos de Latinoamérica
y el mundo, en camino a su auténtica
emancipación, son condición
estratégica para la consecución
de nuestros objetivos históricos...
Nuestro partido de los trabajadores y del
pueblo no apoyará ni será
parte de ninguna iniciativa política,
o de cualquier tipo, que provenga de la
clase patronal y sus partidos, llámense
Alianza (derecha) ni Concertación
(centro-izquierda). Tampoco seremos parte
los intentos de la vieja izquierda tradicional
por colarse en el sistema político
a cambio de migajas... Nos oponemos a sumarnos
a proyectos de empresarios grandes o chicos,
todos explotan a nuestro pueblo... Todas
las decisiones políticas de nuestro
partido serán resueltas por el conjunto
del partido y sus estructuras, de manera
horizontal y radicalmente participativa.
Todo el poder político y orgánico
recaerá en el conjunto de la organización,
y sus definiciones y tareas se acordarán
por mayoría, garantizando a las minorías
su oportunidad de expresarse. Se admitirán
al interior del partido las tendencias siempre
y cuando, y salvaguardando su derecho democrático
a expresarse y debatir libremente, se expresen
a través de los canales orgánicos
dispuestos y convenidos democráticamente
por la militancia, y respeten las decisiones
de la mayoría. Dadas las garantías
de participación ofrecidas por la
organización, no se permitirá
el paralelismo, los intentos antidemocrá-ticos
de torcer la voluntad colectiva del partido,
ni los caudillismos que alienten la fractura,
dispersión o liquidación de
este instrumento político... La independencia
y autonomía de nuestro quehacer y
ejecución de las tareas, sólo
están garantizadas a través
de la generación de recursos propios...”
Abril del 2007
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