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Un pantano político y militar para
el imperialismo
La
guerra desatada en Irak por el imperialismo
yanqui y sus aliados abrió la caja
de pandora para Bush. La esperanza de obtener
un triunfo político y militar en
Medio Oriente se ha perdido para los EEUU,
Gran Bretaña y sus aliados. Como
una punta del iceberg de la desesperación,
George W Bush reunió en víspera
de reyes a viejas glorias y fracasos del
pasado de la política exterior norteamericana.
Junto a Condolezza Rice y Donald Rumsfeld
se unieron Colin Powell, Madeleine Albright,
James Baker III, George Shultz, Alexander
Haig (todos ex secretarios de Estado) y
ex secretarios de defensa como Frank Carlucci,
James Schlesinger y hasta Robert McNamara
con 89 años y estridentes derrotas
en su haber
Escribe Fabio
Marucci
«No todos en esta mesa están
de acuerdo con mi decisión de ir
a Irak, lo comprendo plenamente. Pero son
buenos e íntegros estadounidenses
que entienden que debemos tener éxito
ahora que estamos allá» (Clarín,
6/1/2006) les dijo Bush a esta selección
de la política exterior yanqui, los
cuales, según las crónicas,
no se ahorraron durísimas críticas.
Irak: un
tablero de ajedrez
Si esta fuese una partida de ajedrez, el
imperialismo yanqui está en jaque
permanente. El objetivo de lograr dominar
un Irak unido a través de un gobierno
fantoche elegido por la vía electoral
fracasó. La constitución aprobada
el 15 de octubre por un referéndum,
da lugar a un federalismo casi secesionista
y sobre todo queda sujeta a sustanciales
modificaciones por el nuevo parlamento elegido
15 de diciembre, que a su vez es de mayoría
neta de los partidos shiitas pro-iraníes.
Y si esto fuera el fracaso político,
en el terreno militar la resistencia crece
día a día. Predominantemente
sunnita en el centro de Irak y también
de exponentes shiitas en la zona sur donde
no existen comunidades de otras etnias.
Irak es un país con una población
predominantemente shiita (60%) con fuerte
presencia en el centro sur. Los sunnitas
son la segunda población, con predominio
en el centro-oeste (Bagdad, Falluja, Ramadi,
Baquba son las ciudades más importantes).
Finalmente en el norte, dominan tres provincias
la comunidad kurda, minoría históricamente
oprimida por el régimen de Sadam
Hussein.
La caída del régimen de Sadam
a través de la invasión imperialista
no resolvió los problemas democráticos
de Irak. Por el contrario, las incentivó
aún más como parte de una
política para debilitar y por esa
vía derrotar a la creciente resistencia
iraquí que en un principio llevaban
adelante shiitas y sunnitas. Il Manifiesto
del 3/1/2006 señala en un artículo
del periodista Tariq Ali que “La ocupación
norteamericana depende fuertemente del apoyo
de hecho de los partidos políticos
shiitas, especialmente de la SCIRI1 , instrumento
de Teherán en Irak. El Ayatollah
Sistani que, poco después de la caída
de Baghdad ha dicho a todos los iraquíes
de estar a favor de un Irak unido e independiente,
en aquel momento pudo haber sido sincero,
pero mientras tanto ocurrieron muchos hechos.
Impidiendo a los grupos shiitas de llevar
adelante su lucha y persuadiendo a Moqtada
al-Sadr a cesar la resistencia, Sistani
dañó mucho la unidad del país.
Una resistencia unida comprometida a combatir
en dos frentes hubiera podido llevar, en
un segundo momento, a un gobierno unificado.”
Los kurdos
siempre estuvieron a favor de la invasión
y fueron apoyados, desde mucho tiempo antes,
militar y financieramente por los EEUU2
La resistencia armada quedó predominantemente
en manos de los sunnitas y los atentados
terroristas de Al Qaeda. Aunque en algunas
zonas exclusivas de los shiitas también
se registra una guerra de guerrillas3 .
Es indudable que la traición del
SCIRI evita una más contundente rebelión
por la expulsión del imperialismo,
pero lejos está la resistencia de
ser doblegada, por el contrario durante
el año 2005 su eficacia creció
considerablemente.
En el mes de diciembre del 2005 los yanquis
recibieron un golpe importante propinado
por la resistencia en Irak en la ciudad
de Falluja con diez marines muertos y once
heridos. A su vez, en otro ataque importante,
unos 400 hombres entraron a la mañana
temprano del jueves 1 de diciembre en el
centro de la ciudad de Ramadi y la tuvieron
bajo su control hasta el mediodía
instalando puestos de bloqueo. A su vez
mantuvieron un bombardeo con morteros a
la base norteamericana en la periferia de
la ciudad. El grupo comando se movió
sin que la policía local irakí
reclutada por el gobierno títere
oponga resistencia. ”De Kamikazes
a una ofensiva terrestre (..) distribuyendo
volantes que vivaban a Al Qaeda y su líder
en Irak, Musab al Zarqawi. «Irak se
transformará en el cementerio de
los americanos y sus aliados» afirma
amenazador el volante difundido en Ramadi”
(Corriere della Sera, 2/12/2005). El mismo
diario señala que hubo un salto de
calidad en la resistencia ya que “por
primera vez en dos años y medio viene
atacada una ciudad con fuerzas provenientes
de su interior (en Ramadi habían
encontrado refugio una parte de los guerrilleros
que habían logrado escapar de Falluja
el año pasado), pero también
de las barriadas sunnitas periféricas”
(ídem).
Y el año 2006 comenzó con
impresionantes ataques. Un atentado en Miqdaiyah4
, una ciudad cien kilómetros al norte
de Bagdhad provocó la muerte a 30
personas. En otro ataque en Kerbala un hombre
se hizo saltar por los aires a pocos metros
del mausoleo del imán Hussein. La
explosión mató a 50 personas
e hiriendo a otras 138. Otro atentado suicida
en Ramadi en un centro de reclutamiento
de la nueva policía gubernamental
murieron 70 aspirantes y hubo 65 heridos.
Estos atentados contra dirigentes shiitas
y la nueva policía iraquí
es producto de la política del imperialismo
de acabar con la resistencia a través
de la desaparición y el asesinato
de todo aquel sospechoso de ser parte de
la rebelión. Esto dio forma a escuadrones
de la muerte y sistemáticas violaciones
a los derechos humanos sea por acción
de las fuerzas de ocupación imperialistas
como por grupos paramilitares gubernamentales
(ver Una violación permanente...)
Además, en una acción cinematográfica,
reivindicada por Ejercito Islámico
en Iraq, más de 100 combatientes
atacaron un convoy de 30 camiones que transportaban
nafta destruyéndolos casi a todos.
“El balance de la jornada es todavía
más grande. Si en la cuenta se incluyen
también siete soldados americanos
muertos en Baghdad y Najaf y otras víctimas
iraquíes esparcidas en el resto del
país la suma final llega a 130 muertos.
Fue la jornada más funesta y cruenta
desde Febrero del 2005.” (Il Manifesto,
5/1/2006)
Por otro lado, la fábula del imperialismo
que hablaba que los soldados invasores iban
a ser recibidos como liberadores no resiste
el menor análisis. Un informe confidencial
de ministerio de defensa británico
es contundente al respecto5 . Y si hay un
logro concreto de la resistencia armada
iraquí al imperialismo es que éste
no pudo avanzar en su plan de avanzar contra
Irán y Siria. Teherán debe
agradecer a la resistencia sunnita6
Un
país devastado
Iraq sufrió un criminal embargo
internacional después de la guerra
del golfo de 1991. Este embargo sólo
otorgaba la posibilidad de exportar petróleo
a cambio de ayuda humanitaria. Aun así
se perpetró un verdadero genocidio
contra la población, especialmente
niños, ya que los hospitales dejaron
de tener los elementos básicos y
muchos remedios no eran contemplados en
la “ayuda”. Por otro lado, el
uranio empobrecido de las bombas arrojadas
por los EEUU dejó sus secuelas por
años en gran parte de la población
Después de casi tres años
de ocupación militar imperialista,
la infraestructura y la economía
iraquí se encuentra en un estado
calamitoso. Por lo tanto ya se llevan 15
años de una crisis enorme. Los niveles
de producción de petróleo
antes de la invasión eran de 3 millones
de barriles diarios, hoy llegarían
a 1 millón 600 mil barriles diarios
según el Ministerio del Petróleo
iraquí. Pero esto parece ser más
propaganda que otra cosa ya que a los EEUU
utiliza este parámetro para indicar
el buen andar de la economía. Además
está el sabotaje a las líneas
de petróleo de parte de la resistencia
que ve el control de este recurso fundamental
para los intereses yanquis7 . A instancias
del FMI, después de las elecciones
del 15 de diciembre pasado el gobierno aumentó
300% el precio del petróleo que hasta
ese entonces era el más bajo del
mundo. Esto también apuntaba a tratar
de evitar el contrabando del mismo que los
kurdos realizaban hacia los países
limítrofes como lo hacían
en tiempos de Sadam8 . Este aumento generó
muchas protestas populares9 . El negocio
del petróleo se hará a través
de los PSA (Production Sharing Agreements)
que son acuerdos de reparto de la producción.
Y la concesion se hará a traves de
empresas privadas. La yanqui Halliburton
es la primera en llevarse lo más
importante de este botín10 .
La población manifiesta diariamente
por las condiciones de vida. Una de ellas
es la manifestación de los habitantes
de las zonas bajas de Bassora (marshlands).
Según escribieron en un petitorio
“los informes oficiales que indican
que las marshlands devastadas están
comenzando a vivir no son ciertas y muy
poco ha cambiado desde la caida de Sadam
Hussein. Nosotros fuimos oprimidos del ex
regimen, que nos obligó a huir y
muchos de nosostros fueron muertos. Pero
ahora estamos siendo marginados sin indemnización
ni atención a nuestras protestas
y pedidos”11
Otra mentira que sirvió a un elevado
grado de corrupción fue la de la
“reconstrucción” de Irak
de la postguerra12 . Y esta corrupción
es realizada también con un ejercito
de trabajadores desocupados que son llevados
a Iraq y obligados a quedarse. El diario
Chicago Tribune denunció el 9 de
octubre pasado que una concesionaria de
la Halliburton, la KBR, llevó a 38000
trabajadores de paises pobres con engaños
a Iraq y les obligó a quedarse ya
que les secuestraron el pasaporte a todos
ellos.
La corrupción imperante en el gobierno
llevo al pedido de captura del ex ministro
de defensa Hazim Shaalan del gobierno interino
de Iyad Allawi que impusieron los yanquis.
1000 millones de dolares se evaporaron en
supuestos contratos para surtir de armas
al nuevo ejercito iraquí13 . Los
analistas políticos y económicos
no se cansan de repetir que en estas condiciones
es imposible la reconstrucción de
Irak, fundamentalmente por la corrupción
y la inseguridad imperante14 .
Las elecciones
del 15 de diciembre: una derrota de los
EEUU
Las elecciones legislativas del 15 de diciembre
reflejan ante todo dos cosas: una derrota
de la política de los EEUU y un país
totalmente dividido étnicamente.
La administración Bush está
en jaque ya que la mayoría del parlamento
iraquí está mucho más
cerca de las ideas de Teherán -uno
de los ejes del mal para Bush- que a las
de Washington.
Los resultados generales indican que la
United Iraqi Alliance (UIA) la coalición
shiita formada exclusivamente por partidos
religiosos (Al Dawa y la SCIRI) ganó
contunden-temente en 10 de las 18 provincias
iraquenas, 9 de las cuales son del sur del
país y Baghdad: Maysan 86,86%, Dhi
Qar [Nassiriya] 86,63%, Muthanna 86,42%,
Najaf 82,03%, Qadissiya 81,38%, Wasit 80,68%,
Bassora 77,46%, Karbala 76,02%, Babel 75,74%
y Baghdad,58,46%. El Kurdistan Alliance
(coalición de partidos kurdos) ganó
en las 4 provincias del norte: Erbil (95,15%),
Dohuk (89,97%), Sulaimaniya (87,13%) y Ta’amim
[Kirkuk] (51,89%). Con respecto a las fuerzas
sunnitas (que boicotearon las elecciones
presidenciales de enero 2005) vencieron
en las otras 4 provincias del centro a traves
de dos coaliciones, el Iraq Accord Front
(IAF) y el Iraqui Front from National Dialogue
(IFND), con estos resultados: Al Anbar (73,75%
IAF y 17,94% IFND), Salahuddin (33,67% IAF
y 19,32% IFND), Diyala (36,77% IAF y 10,29%
IFND) y Ninive (36,88% IAF y 10,11% IFND).
Lo importante aquí es que ninguna
de estas coaliciones (shiita, kurda o sunnita)
tuvieron resultados importantes por fuera
de las zonas en la cual la propia etnia
o confesion es mayoritaria. Solo el IAF
tuvo un buen resultado en Baghdad con el
19% y el IFND con el 14,24% en Ta’amim
[Kirkuk].
Decepcionantes fueron los resultados obtenidos
por las listas unitarias, de carácter
nacional y laico o no confesionales. El
Iraqui National List guiado por el ex primer
ministro Iyad Allawi sacó el 13,80%
en la provincia de Baghdad, que era su bastión,
saliendo tercera despues de la UIA y la
IAF. La Iraqi National Congress List del
actual vice primer ministro Ahmed Chalabi
no sacaba ni el 1% en las 15 provincias
donde se presentaba y seguro no será
reelegido en el parlamento. Es evidente
que tanto Allawi como Chalabi pagaron el
precio de lo que realmente son: dos exiliados
sin raíces en Iraq llegados arriba
de los tanques de la ocupación y
serviles a ella. Esto los iraquíes
parecen haberlo tenido muy en cuenta. Los
candidatos de los EEUU y la Gran Bretaña
perdieron de manera humillante.
Finalmente cabe destacar que la afluencia
a la elección fue muy alta: de 15
millones 500 mil inscriptos electorales,
participaron 10 millones 900 mil.
Los grupos sunnitas han denunciado centenares
de casos de fraude electoral. “La
población sunnita, despues de haber
participado en masa a las elecciones vio
el propio voto anulado por las masivas trampas
en el norte por las milicias y las autoridades
kurdas que hicieron votar en Kirkuk y en
Mosul más de 100.000 kurdos provenientes
de la zona autónoma y en el sur por
aquellos de los partidos islámicos
shiitas pro-iraníes”15
Los elecciones no fueron todavía
oficializadas debido a estas denuncias.
Se espera que lo hagan en tres semanas.
De todos modos los resultados muestran un
país absolutamente dividido en tres.
Así y todo el imperialismo tiene
un gran problema en Iraq. La resistencia
armada continuará creciendo, las
movilizaciones del movimiento obrero y popular
son diarias y los problemas democráticos
se han agravado con la guerra, la invasión
y por la propia política imperialista
y las masas tratan de resolverlo a pesar
de sus direcciones.
La lucha por expulsar al invasor es la primer
tarea del movimiento obrero y popular iraquí
porque la reconstrucción de Iraq
debe quedar sólo en manos de los
iraquíes que quieran un país
democrático e independiente en el
respeto por la autodeterminación
de las minorías kurdas. La derrota
del imperialismo no está tan lejana.
1 Sigla de Concejo superior de la revolución
islámica en Irak
2 “Ellos habían recibido mucho
financiamiento en los 12 años precedentes
a la guerra y las agencias de inteligencia
estadounidenses habían utilizado
la región como base para penetrar
en el resto del país. Ellos dominan
la policía y el ejército títere;
Han decidido el carácter ultra federal
de la constitución y no hacen ningún
misterio en el hecho de estar a favor de
una limpieza étnica de los árabes
y de otros no kurdos en Kirkuk (ndr: ciudad
con el 50% de producción petrolífera
de Irak habitada también por sunnitas
y shiitas) incluso aquellos nacidos en la
ciudad. Minorías oprimidas en una
época pueden rápidamente diventar
opresoras en otra, como Israel demuestra
al mundo. Los líderes kurdos con
Kirkuk en el bolsillo, estarían muy
felices de transformarse en un protectorado
occidental” Tariq Ali, idem
3 “La batalla en curso en la provincia
de Maysan recoge algo de la naturaleza de
la guerra de guerrillas en otras partes
de Irak de la cual se habla poco. La Hess
(ndr: Pamela Hess, della United Press International,)
de la UPI ha llamado la atención
sobre el marco de la guerra de guerrillas,
cuando escribe que “no obstante la
violencia, acá los iraquíes
consideran a Maysan segura y protegida porque
a diferencia de lo que ocurre en el triángulo
sunnita, los civiles y la policía
no son objetivo de los rebeldes”.
En otras palabras, el objetivo principal
de la resistencia local shiita es expulsar
a los invasores. Ellos apuntan a los soldados
británicos y habitualmente buscan
evitar víctimas civiles. Dado que
la policía no los atacan, ellos suelen
no atacar a la policía. Los guerrilleros
son defensores del orden local y habría
poca violencia si los británicos
no entraran en las ciudades – pequeñas
o grandes - donde la resistencia es fuerte.
En esta cirscunstancia la población
local se siente segura (cuando los británicos
no estan dando vueltas) porque no se esperan
ataques de la resistencia”, Michael
Schwartz, 3/11/2005, http://www.tomdispatch.com/
4 “El atentado en Miqdaiyah, que tiene
una población mixta sunnita e shiita,
tuvo lugar ayer a la mañana, en el
cementerio local cuando se congregaron decenas
de personas para conmemorar la muerte, ocurrida
dos días atrás en un atentado
del sobrino de Ahmed al Bakka, capo local
de «Al Dawa», acusado por algunos
grupos radicales sunnitas de haber organizado
una suerte de «escuadrones de la muerte»
local. El hecho que los EEUU hayan confiado
la contraguerrilla a las milicias religiosas
shiitas filo iranianas y a aquellas kurdas,
provocó un posterior agravamiento
de las divisiones étnicas y confesionales
en todo el país. Particularmente
devastador fue haber confiado el delicado
ministerio del interior al ex-líder
de las milicias «al Badr» (compuestas
por exiliados iraquíes encuadrados
en la guardia de la revolución iraní)
Bayan Jaber el cual, con la ayuda de los
consejeros norteamericanos puso en fuerzas
especiales antiterroristas lanzadas en una
campaña de terror contra la población
sunnita y cualquiera, shiita o laico, sospechado
de no aprobar la ocupación yanqui
y el poder de los partidos confesionales
en el poder” (Il manifesto, 5/1/2006)
5 “millones de iraquíes creen
que los ataques suicidas contra las tropas
británicas están justificadas,
revela una encuesta militar confidencial
encargada por altos oficiales (...) El 50%
de los iraquíes cree que los ataques
contra las tropas británicas y americanas
sean justificadas, aumentando al 65% en
la provincia de Maysan, controlada por los
britanicos; el 82% es fuertemente contrario
a la presencia de las tropas de la coalición;
menos del 1% de la población cree
que las fuerzas sean responsables de un
mejoramiento de la seguridad; el 67% de
los iraquíes se consideran menos
seguros a causa de la ocupación;
el 43% de los iraquíes cree que las
condiciones para la paz y la estabilidad
han empeorado; el 72% no tiene confianza
en las fuerzas multinacionales” Sunday
Telegraph, 23/10/2005
6 “Si los partidos shiitas hubiesen
decidido resistir la ocupación, ésta
hubiese terminado hace mucho tiempo. Los
clérigos en el poder en Iran han
aclarado a Washington que no se opondrían
a la caída de los talibanes (en Afghanistan)
o de Sadam Hussein. Lo han hecho por motivos
propios y en su propio interés, pero
es un juego peligroso. Si los Baathista
(partido de Sadam Hussein) y los militares
nacionalistas no hubiesen opuesto resistencia,
negando a Bush y a Blair la gloria que soñaban
y determinando una crisis de confianza hacia
Washington y Londres, un cambio de régimen
en Teherán –a pesar del apoyo
iraní a los EEUU– hubiese podido
quedar en el orden del día. Irónicamente,
es la resistencia en Iraq que hace imposible,
en el mediano plazo, cualquier aventura
de ese tipo” Tariq Ali, idem
8 Idem.
9 “Manifestaciones de protesta comenzaron
ayer en Kut, 180 kilometros al sur de Baghdad,
y se desparramaron hoy en Najaf, y Amarah.
En Najaf los manifestantes se concentraron
en la sede del movimiento dirigido por el
líder shiita Moqtada Sadr, para solicitarle
que intervenga. El líder habló
a centenares de ciudadanos que se habían
juntado en la zona invitándolos a
la calma y no ir al asalto de las gasolinerías.
También prometió presionar
al gobierno para que modifique su decisión.”
Ansa, 19/12/2005
10 “Hasta que un gobierno iraquí
apoyara los acuerdos PSAs, los EEUU y la
Gran Bretaña podrían retirar
sus tropas y proclamarse victoriosos. El
triunfo de la “libertad” se
reflejaría en el acuerdo petrolero.
Después de todo pocas otras cosas
cuentan. Pero un pacto semejante, ¿podría
ser mantenido indefinidamente sin la presencia
de las tropas imperiales? Es improbable.
En el pasado, el petróleo ha revitalizado
los movimientos nacionalistas y ha transformado
la política en Irán e Iraq.
Hoy los tiempos son diferentes, pero el
problema de fondo queda y la lucha por el
petróleo podría prolongarse
en tiempo.” Tariq Ali, idem
11 Azzaman, diario de Baghdad, 4/10/2005
12 “Después de la guerra, la
coalición emprendió una campaña
de reconstrucción con la cual esperaba
un mejoramiento del suministro de electricidad
y la calidad del agua potable. Esta campaña
fracasó ya que un estudio indica
que el 71% de la población raramente
tiene agua potable, el 47% no tiene suficiente
electricidad y el 70% dice que el sistema
de cloacas raramente funciona y el 40% de
los iraquenos del sur está desocupado.”
Sunday Telegraph, 23/10/2005
13 The Independent, 19/9/2005
14 “La administración había
prometido “llevar la red de electricidad,
distribución del agua, de oleoductos
y las estructuras sanitarias a los niveles
anteriores a la guerra, pero la realidad
es muy diferente.” “Corrupción
e inseguridad comprometen la reconstrucción
de Iraq”, Eric Leser, Le Monde, 2/11/2005
15 II Manifesto, 5/1/2005
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